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Campaña de Greenpeace en Israel contra un ministro por parar una central de gas

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Greenpeace Israel tomó hoy la plaza Sión, la más concurrida del Jerusalén moderno, para exhortar a la población a que presione al ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, para que acepte la construcción de una central de gas.

Una decena de activistas de la organización ecologista colocaron esta mañana en la plaza cuatro placas solares y un teléfono rojo de plástico hinchable.

El teléfono, de sesenta centímetros de alto y casi un metro de ancho, llevaba escrito un número, contratado por Greenpeace, en el que se recomienda un mensaje con el que bombardear a llamadas al Ministerio para que dé luz verde a la iniciativa, que Steinitz ha bloqueado.

En la plaza, algunas personas se paraban a pedir información sobre la campaña, otras miraban con extrañeza lo que pensaban que era un anuncio y alguna preguntó incluso a los activistas cuándo iban a manifestarse contra un Irán nuclear.

Greenpeace ha organizado además desde su página web una "ducha" de faxes, correos electrónicos, mensajes de Facebook y de móvil al ministro.

Steinitz rechazó hace tres semanas un acuerdo alcanzado por los ministerios de Infraestructuras y Medio Ambiente para la construcción de una central de gas cerca de la ciudad israelí de Ashkelón, al norte de Gaza.

El ministro cree que la central, que lleva diez años en preparación, deberá utilizar carbón o gas en función del precio de mercado en cada momento.

Greenpeace, que en principio se opone al gas por considerar que frena una apuesta decidida por las energías alternativas, apoyó la propuesta inicial por "realismo", ya que el gas es menos contaminante que el carbón, explicó a Efe la directora de la campaña, Hilla Krupsky.

"Es una decisión irresponsable y corta de miras, pensando sólo en el dinero y que contradice el derecho a un aire fresco y dificulta que Israel cumpla su compromiso de reducir en un 20% para 2020 las emisiones de gases de efecto invernadero", señaló Krupsky.

Greenpeace había aceptado una salvaguarda que permita que la central recurra al carbón en situaciones de guerra o emergencia, en las que los conductos del gas pudieran ser atacados.

La decisión final será tomada pasado mañana, martes, en el Consejo Nacional de Planificación y Construcción.

Efe trató sin éxito de obtener una reacción por parte del Ministerio de Finanzas.