Publicado: 08.08.2014 11:00 |Actualizado: 08.08.2014 11:00

El campo español teme pérdidas de cientos de millones por el cierre ruso a las importaciones

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Agricultores españoles alertan de las pérdidas millonarias que puede sufrir España debido a la prohibición de Rusia de importar productos agrícolas de la UE. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha advertido este jueves en un comunicado de que el cierre ruso a las importaciones provocaría 140 millones de euros en pérdidas en la agricultura de la Comunitat.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) alerta de la grave situación que la prohibición de exportación a Rusia de determinados productos agroalimentarios puede crear en el mercado interno de la UE, según ha informado en un comunicado.

"El sector agrario se ve zarandeado por estos movimientos geopolíticos y carece de medidas de gestión de mercados. La Política Agraria Comunitaria (PAC) ha ido debilitando las medidas de regulación y ahora las consecuencias se ven de manera inmediata en cuanto hay un problema político con un país tercero", ha indicado el secretario general de COAG, Miguel Blanco.

COAG recuerda que la UE es el principal proveedor de productos agrarios a Rusia con una cuota de mercado del 42% en 2013, muy lejos de Brasil que tiene el 8%. Además, la Federación Rusa es el segundo principal mercado de exportación agroalimentaria de la UE, sumando el 10%, por detrás de Estados Unidos, que se sitúa en el primer lugar con el 13%.

La asociación agraria ha desvelado que en la tarde de ayer y durante esta mañana se están cancelando envíos de productos hortofrutícolas españoles a Rusia y subraya el caso de la fruta de hueso, un sector que está padeciendo una grave crisis de precios al agricultor en la actualidad, que se ve agravada más si cabe con el cierre de esta importante frontera.

COAG, que acude mañana a una reunión con la Comisión Europea para analizar en profundidad la situación, solicitará medidas excepcionales para el sector dentro del marco de la Organización Común de Mercado (OCM) Única a través de la reserva de crisis.

Los productores del sector agrícola y alimenticio de Europa central, geográficamente cercanos al mercado ruso, afrontan pérdidas de cientos de millones de euros por las restricciones a la importación impuestas por Rusia.

El país más afectado puede ser Hungría, cuyo gobierno conservador nacionalista es muy crítico acerca de un enfrentamiento diplomático y comercial con Rusia a causa de la crisis en Ucrania. En Budapest estiman que los efectos negativos del embargo ruso podría costarle al país 0,2 puntos porcentuales de su crecimiento económico este año. En lugar del 2,3%, la economía húngara puede crecer solo un 2,1% a consecuencia de la imposibilidad de exportar productos agrícolas y alimentos a Rusia, señala hoy el portal económico vg.hu. El mercado ruso absorbe un 7% de las verduras y frutas exportadas por Hungría, lo que explica el fuerte impacto para este sector, cuyas ventas a Rusia tenían en 2013 un volumen de unos 220 millones de euros.

En la vecina Austria, las ventas agrícolas a Rusia alcanzaron el pasado año 238 millones de euros, de los cuales al menos la mitad están ahora en peligro, informa hoy el diario Der Standard, citando expertos del sector. No obstante, Austria exporta a nivel mundial productos agrícolas y alimentos por un valor de 9.500 millones de euros, es decir, el mercado ruso le aporta apenas el 0,25%. Ya a comienzos de año, Rusia había impuestos restricciones a la venta de carnes y productos lácteos austríacos. Ante esta situación, la Cámara de Agricultura, uno de los pilares del gobernante partido democristiano ÖVP, ha exigido pagos de compensación, sean a nivel nacional o comunitario, para contrarrestar las pérdidas que sufrirá el sector.

En la República Checa las exportaciones agrícolas a Rusia ascendieron en 2013 a 92 millones de euros. El principal temor de los productores checos es que al no poder vender esos productos en Rusia la producción excesiva presione los precios a la baja. Por eso, representantes del sector han exigido pagos de compensación de parte de la Unión Europea (UE).

En Eslovaquia temen incluso que la presión a la baja de los precios pueda poner en riego la supervivencia de algunas empresas del sector agrícola local. "Los productos alimenticios que se exportaban a Rusia empezarán a acumularse", señaló hoy Jarmila Halgasova, de la Cámara Alimentaria, en declaraciones a la prensa local. En 2013, Eslovaquia había exportado a Rusia productos del campo por valor de 31 millones de euros, en su mayor parte sementales vacunos, leche y quesos.