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Campos y Mosquera elevan a 5 las medallas de España que sufre un aciago K-1

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España suma ya 5 podios en el Mundial 2011 de Piragüismo de maratón, al incorporar hoy a las tres medallas conseguidas ayer, una de plata de Tono Campos y un bronce de David Manuel Mosquera, en C-1 sénior, pero ha sufrido una aciaga prueba de K-1 por la retirada del diez veces campeón mundial Manuel Busto y el cruce de un barco que dejó a Iván Alonso a las puertas del éxito.

A la espera de la competición mañana de K-2 y C-2, con los vigentes campeones del mundo Walter Bouzán y Álvaro Fernández Fiuza en competición, Alonso, Campos y Mosquera se unen a los tres medallistas españoles sub'23, Eva Barrios, Emilio Llamedo y Manuel Garrido, que ayer subieron al podio en K-1, los dos primeros, y C-1.

En la segunda jornada del XIX Campeonato del Mundo, que acoge la bahía de Singapur, rodeada de rascacielos y con la mayor plataforma flotante del mundo como lugar para el porteo, este escenario incomparable también ha generado la crítica unánime de los palistas, que a la humedad y altas temperaturas han añadido el problema de las olas, magnificadas por el continuo tránsito de barcos turísticos.

Precisamente una de estas embarcaciones ha terminado por certificar la decepción española ante la prueba de K-1 más competida de los últimos años, con la presencia de palistas olímpicos y de las grandes estrellas de las largas distancias. McGregor ha sido el vencedor (2h.16m.11), Jambor, segundo (2h.16s.12) y Petrovic, tercero (2h.16m.13).

Aún fue más trepidante la regata, con las tres primeras vueltas, de un total de siete, azotadas por el ciclón sudafricano Hank McGregor, el campeón mundial de surfsky, manchando el solitario hasta adquirir más de un minuto de ventaja, en una estrategia insólita en el maratón, con 30 kilómetros aún por delante.

Acostumbrado a regatas en zonas tropicales de cerca de 4 horas en solitario, McGregor, que estrenó su palmarés como campeón del mundo en Valladolid en 2003 por la descalificación de Busto, parecía hoy un superhombre ante un ramilletes de rivales de gran renombre, que asistían atónitos a su alocada fuga.

Entre ellos, su compañero de selección, Shaun Rubenstein, olímpico y campeón mundial en 2006; el vigente campeón europeo, el portugués José Ramalho; el hasta hoy campeón mundial, el inglés Ben Brown, el húngaro Mate Petrovics y los españoles Manuel Busto y Iván Alonso.

La llegada al cuarto porteo, de los siete establecidos, ha marcado dos momentos decisivos en la regata; uno el instante en el que el grupo perseguidor ha neutralizado la escapada de McGregor, con lo que la cabeza de carrera pasaban a integrarla 8 palistas, incluido el gallego Iván Alonso, junto al resto de favoritos, a excepción de Brown y Busto.

El otro, poco después, cuando el asturiano Busto se ha detenido, y ha retrocedido hasta en dos ocasiones, para acabar retirándose de la prueba aprovechando la cercanía del embarcadero, protagonizando así un abandono que el propio kayakista ha justificado por la falta de fuerza que le ha impedido encontrarse con opciones.

El checo Peter Jambor, uno de los competidores a tener en cuenta y que mañana remará el K-2, ha irrumpido al final en el grupo de cabeza con el brío suficiente como para sumarse a la pelea por el podio en un final apasionante, que encaraban un recuperado Mcgregor, el espléndido Ramalho, un portentoso Rubenstein, el incorporado Peter Jambor, el exponente de la potencia húngara Mate Petrovics y el soberbio Iván Alonso.

El palista del Kayak Tudense ha firmado una actuación de ensueño, en la que solo la fatalidad le ha privado de medalla. Rápido en la salida, atento a cada intento de fuga, aguantando los tirones de las estrellas, entero durante los 30 kilómetros y permitiéndose dar relevos en cabeza, el gallego vio cortadas sus aspiraciones de disputar al menos la plata o el bronce, perjudicado por el oleaje de una embarcación turística que se cruzó mientras remaban.

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El resto de la jornada ha deparado a España las alegrías que le han dado los gallegos Tono Campos y David Manuel Mosquera, plata y bronce, respectivamente, en C-1. Ambos podrán celebrar que sus medallas han sido en un Mundial en el que han superado ampliamente al campeón olímpico Attila Vajda, que ha terminado séptimo, a más de seis minutos del ganador, el alemán Matthias Ebhardt.

Campos y Mosquera, aquejados como el resto de palista que compiten en Singapur por la humedad y las consecuencias que implica el oleaje, han apostado por un regata en la que han colaborado, dándose relevos, y haciendo continuos cálculos sobre sus elevadas posibilidades de medalla, aprovechando su posición, siempre próxima a la cabeza de carrera.

Los españoles pronto se percataron de que el duelo nacional mantenido entre Vajda y su compañero Peter Nagy tendría consecuencias para el medallista olímpico, mundial y europeo, el principal rival del campeón olímpico español David Cal para el C-1 1.000 en Londres 2012.

En mujeres, la navarra Amaia Osaba, la única participante española en el Mundial en K-1 sénior ha tenido que conformarse con el décimosegundo puesto tras una regata en la que no ha podido acceder en ningún momento a las primeras posiciones.

En categoría juvenil, la jornada ha dejado a España una sensación de frustración por el cuarto puesto del K-2 de Lucía Arquero y Alba Miranda. Muy competitivas, la madrileña y la asturiana cumplían con el último porteo cuando se les soltó una de las asas, cayó al suelo la embarcación y el timón quedó descolocado. Al volver al agua se percataron del problema y tuvieron que desembarcar de nuevo, tiempo suficiente para privarles de entrar en la disputa por el podio.

Los dos K-2 masculinos juveniles fueron séptimos, en el caso del asturiano Miguel Llorens y el madrileño Adrián Martín, y novenos, los hermanos, también madrileños, Arturo y Pablo Massagues.

Por Carmen Menéndez