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Los "campuseros" más madrugadores empiezan a llegar a la edición con más contenidos

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La decimotercera edición de la Campus Party, que este año se presenta como "la más ambiciosa en cuanto a oferta de contenidos", ha contado desde primeras horas de la mañana con la incorporación de los "campuseros" más madrugadores, que, tras una noche de espera y no pocas colas, empiezan a llenar el recinto.

El certamen, que arrancará oficialmente esta noche y que, según su director, Miguel Ángel Expósito, convierte a Valencia en la capital de la tecnología durante esta semana, ha vuelto a despertar el interés de multitud de jóvenes, a juzgar por las colas formadas entrada ya la mañana, horas después de la apertura de puertas.

Raúl González tiene 19 años y salió de Cádiz a las 12 de la noche del pasado sábado para coger un avión en Sevilla, y, una vez en Valencia, hacer tiempo hasta las cuatro de esta madrugada, momento ya de ponerse a la cola de la entrada de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde se celebra este año el certamen.

De los 6.000 participantes que permite el aforo del evento, 4.500 tendrán un puesto en sala, mientras que el resto acudirán a los numerosos talleres y conferencias que ofrece este año la Campus, aunque la previsión es que la cifra total se incremente, con motivo también de la zona Campus Futuro, abierta al público general.

"Desde hacer un blog hasta realizar un retoque fotográfico por ordenador", así explica el director del evento la diversidad que recoge esta edición, que con más de 300 horas de formación, es "la más ambiciosa en contenidos", ya que la oferta ya no se limita a la amortización del gran ancho de banda disponible -8,5 gigabytes-.

Algunos han hecho "quedadas" para conocer a las personas con las que llevan jugando cibernéticamente desde hace años, como es el caso de Sergio Ortiz, que ha acudido desde Silla (Valencia) y hoy se encontrará con "amigos del mismo 'clan' que han venido desde Palma de Mallorca y de Asturias".

Pocos se consideran "frikis", como apunta el mismo director, que empezó siendo "campusero" en Valencia en 2002, "el 'friki', antes era un tipo súper raro, pero ahora está de moda serlo", aunque "si estar delante de un ordenador navegando en Internet, pero también creando contenidos, programando o controlando de forma remota un telescopio es ser 'friki', merece la pena ser denominado como tal".

Para Albert Moncayo, un barcelonés de 25 años que se ha levantado a las tres de la madrugada para "llegar a tiempo" al recinto, estos días de certamen "son unas minivacaciones. Unos van al FIB y otros venimos a la Campus Party".

Hoy mismo, la llamada Zona Expo y las aulas de Inclusión Digital han sido inauguradas por la consellera de Justicia y Administraciones Públicas, Paula Sánchez de León, que ha valorado que la Campus "ya no es un espacio donde buscar más velocidad y descargar material, sino un foro de creatividad, talento e ilusión".

En esta edición, que viene precedida por una destacada expansión internacional, sobre todo en Brasil y Colombia, cuenta con participantes iberoamericanos, como un grupo de jóvenes de Guatemala aficionados al "modding" -personalización de los ordenadores-, que contribuyen a que el perfil de visitantes "sea cada vez más internacional", según Expósito.