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Las canas de ganar

Ranieri apeló a su pelo blanco en la arenga a sus jugadores antes de jugar el partido de Liga de Campeones. "En el Bernabéu, hay que esperar hasta que la grada comienza a pitar, ese es el momento de ir a por el Madrid", desvela

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La sonrisa de Ranieri delata la satisfacción de un entrenador cuando la estratagema dispuesta supera sus mejores vaticinios. 'No es la primera vez que me sale bien en el Bernabéu. Algo tendré cuando he ganado aquí con Valencia, Atlético y Juventus', fanfarro-neaba el italiano a su salida del estadio madrileño mientras se aflojaba el nudo de la corbata blanquinegra.

Extrovertido y directo, Ranieri no esconde cuáles fueron sus armas para volver a tumbar al club blanco en su campo. El experto en asaltar la casa blanca tiene una receta especial para estos casos: 'Paciencia. En el Bernabéu, hay que esperar hasta que ves a la grada intranquila, hasta que comienza a pitar. Ese es el momento para ir a por el Madrid'.

Lo primero que hizo Ranieri el miércoles en su hotel de la plaza de Colón fue ejercer de 'coco', según su propia definición. Envalentonado tras la victoria, lo cuenta así: 'La mayoría de mis jugadores sólo habían visto el Bernabéu por televisión o en algún juego de consola. Así que les mire de frente y les grité: Miren, aquí tienen unas canas que han ganado en este campo. Estoy aquí. Así que ustedes también lo pueden hacer'.

'Para estos chavales, alguno de los cuales estaba hace poco en la serie B (Segunda italiana), era complicado salir a un campo tan mítico y mirar cara a cara a Raúl, Van Nistelrooy y compañía. Eso se evitarlo intentando que se preocupen de otras cosas y es una labor muy importante', prosigue.

La crisis en la que estaba inmerso el Juventus antes del partido de Turín ante el Madrid fue el detonante para trasladar a los jugadores lo mucho que se jugaban. 'Miren, les aseguro que si sacamos adelante los partidos contra Madrid, Torino y Roma, podremos luchar por todo porque recuperaremos el prestigio del escudo que llevamos y la Juve volverá al primer plano'. Como profeta no tiene precio. Desde entonces, lo han ganado todo, están clasificados para octavos en Liga de Campeones y se encuentran a cuatros puntos del liderato en el Calcio.

Discursos aparte, Ranieri también tiró el miércoles de estrategia pura: 'Nada más enterarnos de la lesión de Robben, lo primero en que pensamos fue en atacar por la izquierda y dejar que Drenthe tuviera protagonismo. Entraba frío y sin calentar. Nuestras estadísticas decían que no había sido titular, por lo que podía estar algo descolocado'. En efecto, el holandés fue silbado a partir del minuto 30 de partido, cuando el Madrid ya perdía por un gol.

Viejo zorro, Ranieri no se olvida de hacer un guiño a ese exigente público madridista. Se confiesa emocionado por la ovación con la que despidió a Del Piero: 'Cada vez que venga a Madrid, me pondré de pie a aplaudir a esta afición. Ha sido de las cosas más fantásticas y bonitas que he vivido como entrenador'.