Público
Público

Caos y desconcierto en un Madrid sin metro

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El segundo día de huelga del Metro de Madrid, en el que se incumplieron los servicios mínimos desde primera hora, provocó el martes caos, desconcierto y malestar en los más de dos millones de usuarios del suburbano madrileño, que se vieron abocados a guardar largas colas de autobuses e incluso a llegar andando a sus trabajos.

"No hay servicio en ninguna línea", dijo una portavoz del servicio de información de Metro de Madrid.

Los trabajadores, reunidos anoche en asamblea, decidieron suspender totalmente la circulación tras comprobar que el primero de los tres días de huelga para protestar por una reducción de un 5 por ciento en los salarios apenas tuvo impacto gracias a los servicios mínimos.

"Está el metro cerrado porque no se pueden mover los trenes. Los piquetes han impedido que salieran los conductores", dijo una portavoz de la Consejería de Transportes de Madrid.

UGT y CCOO -, habían convocado la huelga, y la asamblea de trabajadores decidió ir a la huelga total y "parar Madrid" el martes y el miércoles.

El lunes, primer día de las tres jornadas de paros previstas en un principio, transcurrió en un clima de tranquilidad y normalidad, pese a una mayor aglomeración de pasajeros en los vagones, gracias al respeto de los servicios mínimos del 50 por ciento.

Desde primeras horas de la mañana del martes el tráfico se volvió más denso en la capital, con importantes retenciones en las horas punta. Al mismo tiempo, miles de ciudadanos hacían colas esperando los autobuses urbanos de la EMT, que iban tan abarrotados que pasaban de largo en muchas de las paradas, ante la desesperación de los usuarios.

Muchos viajeros optaron por ir en taxi, en cercanías, en bicicleta o incluso andando a sus trabajos, en los que se registraron numerosos retrasos del personal. Las calles de Madrid aparecían inusualmente transitadas a las nueve de la mañana, con algunos transeúntes incluso desorientados preguntado por la dirección adecuada para llegar a su trabajo a causa de la falta de costumbre de ir a pie.

"Iba a coger el autobús pero al ver la cola enorme que había decidí irme andando", dijo a Reuters una usuaria de 33 años, tras tardar una hora en llegar a su oficina del centro de la capital.

Hace más de dos décadas que los trabajadores de Metro no incumplían los servicios mínimos, según medios. El incumplimiento de los servicios mínimos acarrea sanciones, aunque por el momento se desconoce cómo y a quiénes se aplicarán, dijo una portavoz de la Consejería.

Los trabajadores protestan por la decisión de la Comunidad de Madrid de extender a las empresas públicas de la región el recorte de sueldo aprobado por el Gobierno central para los funcionarios, una reducción incluida en un paquete de ajuste económico de 15.000 millones de euros que no estaba previsto aplicar en las sociedades sujetas a negociaciones colectivas.

Los paros del metro se producen tras la huelga de funcionarios celebrada el pasado 8 de junio y antes de la huelga general prevista para finales de septiembre para protestar por la reforma del mercado laboral que según los sindicatos abarata el despido. Esa reforma laboral es la causa también de una huelga general convocada para este martes en el País Vasco y Navarra por los sindicatos abertzales.