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La carga policial ante el Ministerio de Educación acaba con dos detenidos

Los agentes dispersaron con porras y bombas de humo a un centenar de personas congregadas en la sede de la calle Alcalá tras la manifestación contra la ley Wert

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Dos personas han sido detenidas durante las cargas policiales de este jueves para dispersar al centenar de manifestantes contra la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) que protestaban frente a la sede del Ministerio de Educación, en la madrileña calle de Alcalá. Los jóvenes fueron arrestados por desórdenes públicos ya que, según fuentes policiales, estaba lanzando botellas y distintos objetos contra los agentes de la Policía Nacional. Ello motivó la intervención de los agentes, aunque la Jefatura Superior de Policía ha negado que se cargase contra los congregados, según Efe.

Sobre las nueve de la noche, agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, más conocidos como antidisturbios, cargaron en varias ocasiones contra un grupo de un centenar de personas congregadas frente a la sede ministerial en la calle Alcalá para ofrecer una sonora pitada al ministro José Ignacio Wert y exigir su dimisión. Un rato más tarde, empezaron los enfrentamientos entre agentes antidisturbios y jóvenes, que lanzaron piedras, botellas, petardos y huevos. También prendieron fuego a varias barricadas y sucursales de entidades bancarias.

Los agentes antidisturbios de la Policía Nacional actuaron con porras, bombas de humo y escudo en mano. Una de las detenciones se efectuó en las proximidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y otra en las cercanías de la Puerta del Sol.

Además, cinco personas —cuatro manifestantes y un agente policial— tuvieron que recibir asistencia médica por parte de los sanitarios del Samur-Protección Civil debido a contusiones de carácter leve. Tras ser atendidas en el lugar, todas fueron dadas de alta en el lugar, según fuentes de Emergencias Madrid.

Tras varias cargas, los policías despejaron la calle Alcalá y desplazaron a los manifestantes hacia la glorieta de Sevilla. No obstante, esto obligó a interrumpir el tráfico rodado en la zona, fundamentalmente en el tramo de la calle Alcalá que discurre entre Gran Vía y Sol y en la calle Cedaceros. Los incidentes continuaron en la calle Virgen de los Peligros, así como en calles céntricas. En la zona permanecían más de una docena de furgonetas de la Policía Nacional y tanto la sede del Ministerio como el Congreso de los Diputados, en la cercana Carrera de San Jerónimo, estaban blindados por la Policía.