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La Carling se une al monopolio de títulos del Manchester

Los 'red devils' ganan al Tottenham en los penaltis y conquistan en Wembley su tercera Carling Cup

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Tal y como sucedió en la final de la Community Shield (Supercopa inglesa) en el pasado mes de agosto, el Manchester United salió airoso de la tanda de penaltis en la final de la Carling Cup ante el Tottenham y agrandó la cosecha de éxitos acaparados en el presente curso, tres junto al obtenido en Japón en el Mundial de Clubes.

El equipo más poderoso del Viejo Continente ambiciona ensanchar a lo grande un palmarés inundado. A la terna de premios acumulada hasta ahora en este ejercicio, aún suspira por la Premier, que domina con solvencia, la Copa de Inglaterra y la Liga de Campeones, por donde transita con la vitola de favorito.

Sólo se le ha resistido al conjunto de Alex Ferguson la Supercopa Europea. Quedó en evidencia frente al Zenit San Petersburgo, que deslumbró en el tramo final del pasado año.

Todo lo demás está en manos del United, que conquistó en Wembley su tercera Carling Cup después de desplazar del trono al vigente campeón, el Tottenham, que logró el triunfo hace un año de la mano del preparador español Juande Ramos, ahora responsable del Real Madrid.

El Tottenham plantó siempre cara y no rehuyó la lucha por un título que hizo suyo en cuatro ocasiones. Y eso que el conjunto de Harry Redknapp emprendió el objetivo con bajas sensibles. Sin el irlandés Robbie Keane, sin el italiano Carlo Caducini, sin el hondureño Wilson Palacios y sin el francés Pascal Chimbonda. Parte de sus flamantes adquisiciones impedidos para la ocasión por haber disputado ya este torneo con sus antiguos clubes.

El Tottenham invitó al Manchester a un descarado cuerpo a cuerpo. Fergusson dosificó sus fuerzas. Dejó al margen de la cita a hombres como Wayne Rooney, al que dosifica después de su vuelta a la competición y al hombre récord. El meta holandés Erwind Van der Sar.

Ben Fosters fue el sustituto del veterano guardameta. Y no decepcionó. Sacó de apuros a su equipo en más de una ocasión e inclinó la tanda de penaltis para el United, cuando detuvo, bien, el lanzado por Jamie O'Hara. El primero del Tottenham y que dejó encarrilado el éxito del Manchester.

No hubo excesivas ocasiones para desnivelar un encuentro equilibrado desde el inicio. El argentino Carlos Tévez dispuso de una de las más claras. Fue en la segunda parte, tras un disparo de Johnny Evans. El sudamericano, pegado al palo derecho de la meta del brasileño Heurelho Gomes, se encontró precipitado con el balón pero no acertó a rematar.

La más clara llegó en el tiempo de descuento. El portugués Cristiano Ronaldo pudo impedir la prórroga si su potente disparo no hubiera sido rechazado por el palo en el descuento. El poste salvó al Tottenham, que prolongó su presencia en la final. En el tiempo extra, una acción de Modric y aprovechada por Darren Bent fue desviada por Foster con el pie antes de los penaltis.

En los tiros el United dejó patente su talento. Ryan Giggs, Carlos Tévez, Cristiano Ronaldo, Anderson. Demasiada brillantez para encomendarse a la suerte. Nadie de ellos falló. Sellaron el éxito impulsados por los errores de O'Hara, gracias a una gran parada de Fosters, y David Bentley, que tiró fuera.