Público
Público

Carlos Ruiz Zafón ganó por goleada en ventas y número de firmas en el día de Sant Jordi

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El escritor barcelonés Carlos Ruiz Zafón ha arrasado hoy por goleada en la jornada del Día del Libro en Barcelona, no sólo por el número de ejemplares vendidos, sino también por la cantidad de dedicatorias que ha firmado a sus lectores.

Como ya era previsible, Zafón se ha impuesto a todos sus oponentes, escribieran en la lengua que fuera, algunos de ellos ilustres como Isabel Allende, Noah Gordon o Tracy Chevalier, así como a los llamados autores mediáticos como los televisivos Andreu Buenafuente, Toni Soler o Risto Mejide.

Con una carpa y una decoración más propia de un paje real, Ruiz Zafón ha ido recibiendo a las masas de lectores que se acercaban a él como niños con sus cartas a los Reyes Magos, en las que estampaba su firma y dedicatoria.

Para agilizar el trabajo de muñeca de Zafón, unas azafatas imprimían con un tampón un ex libris con el nombre del autor, la fecha y un dibujo de las farolas gaudinianas del paseo de Gracia que aparecen en la portada de "El juego del ángel".

Zafón ha comenzado a firmar a las doce del mediodía y la primera persona que hacía cola esperaba desde las nueve de la mañana, una veinteañera a la que ha dedicado la frase: "Para el ángel de las 9".

Con un ritmo de cuatro o cinco firmas por minuto, Zafón apenas tenía tiempo para departir con sus lectores, algunos de los cuales le han obsequiado con puntos de libro, dibujos, un libro con fotografías antiguas de la Cerdaña y hasta una pluma estilográfica.

El editor de Planeta, Emili Rosales, ha asegurado que "del millón de ejemplares de salida desde el pasado día 17, con el día de hoy se espera que se hayan vendido más de la mitad, y una cuarta parte en Cataluña".

Random House Mondadori había fletado un avión para que Isabel Allende viniera unas horas a Barcelona desde Londres, un esfuerzo correspondido por sus lectores, en su mayoría mujeres, algunas de las cuales han llorado de emoción, le han dado las gracias "simplemente por escribir" o le han adjudicado el papel de "musa" en sus vidas.

Aunque Sant Jordi es una fiesta atractiva para los escritores, esa mirada positiva tiene una mayor recepción entre los autores extranjeros.

Para Donna Leon, "Sant Jordi es mi día; es muy agradable y algo que no pasa en ningún otro lugar; un día sin violencia, ni banderas ni nacionalismos, es sólo libros"; y ha confesado que a su comisario Brunetti seguro que le encantaría, porque le gustan los libros.

Tracy Chevalier, la autora de "La joven de la perla" y además forofa del Manchester -aunque cree que hoy ganará el Barça-, se ha mostrado tan encantada con la fiesta que le gustaría "que se importara en Inglaterra, donde Sant Jordi también es patrón. Que Inglaterra se hermanara con Cataluña y que allí también se acabara celebrando el día del Libro".

En parecidos términos se han expresado Alessandro Baricco o Paul Preston, sorprendido por un lector que respondía al nombre de José Antonio y a quien ha espetado: "No tiene pinta de falangista" y éste le ha respondido que era de extrema izquierda aunque "hay que conocer a todo el mundo, incluso al diablo".

Si se tuviera que repartir un premio al pundonor, sin duda sería para el autor de 'best seller' Noah Gordon, que ya lleva vendidos más de 400.000 ejemplares de "La bodega" y 60.000 de su versión en catalán, y que no ha querido renunciar a la firma y el contacto con los lectores a pesar de que tenía un tendinitis en ambas manos.

Su primer seguidor se ha presentado, implacable, con primeras ediciones de ocho libros de Gordon, todos editados hace más de veinte años.

La grandeza de Sant Jordi, observa Fernando Savater, es que "los lectores descubren que los autores son de carne y hueso, no son de otra casta y, sobre todo, que somos también lectores".

Las estimaciones de ventas facilitadas por el Gremio de Libreros no han ofrecido muchas sorpresas: Zafón ha sido el más vendido en ficción en castellano, seguido a distancia por Eduardo Mendoza y "El asombroso viaje de Pomponio Flato", y por Ken Follet con "Un mundo sin fin".

En catalán han destacado "El último patriarca", de Najat El Hachmi, "Te daré la tierra", de Chufo Llorens, y "El niño con el pijama de rayas", de John Boyne.