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La Casa Blanca confía en que la UE pueda atajar la crisis de la deuda

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La Casa Blanca mantiene su confianza en que los Gobiernos europeos son capaces de hacer frente a la crisis de la deuda en la zona euro, aseguró hoy el portavoz de la residencia presidencial, Jay Carney.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz, que subrayó que el Gobierno de EEUU consulta a los dirigentes europeos, indicó que "evidentemente, los europeos encaran un desafío difícil, pero creemos que tienen tanto la capacidad como la voluntad de hacer frente a sus obligaciones".

"Está claro que trabajan duro para hacer frente" a la crisis, indicó Carney, quien mencionó que el presidente de EEUU, Barack Obama, conversó durante el fin de semana con la canciller alemana, Angela Merkel.

El portavoz reconoció que las turbulencias en Europa repercuten en la economía estadounidense, cuyos últimos indicadores apuntan a un estancamiento y han hecho resurgir el temor a una recaída en una recesión similar a la de 2008.

"Por eso es tan importante que sigamos consultando y coordinándonos con nuestros homólogos", señaló el portavoz.

Las declaraciones de Carney se producen en momentos de espiral bajista en los mercados debido a los temores de una recesión.

Esos miedos se vieron avivados este fin de semana por unas declaraciones de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien aseguró que para evitar esa recaída sería necesario capitalizar a la banca europea, para lo que se requerirían unos 200.000 millones de euros adicionales.

A esas declaraciones se ha sumado la incertidumbre sobre la reestructuración de la deuda de Grecia.

El nerviosismo en los mercados aumenta cuando Obama se dispone a pronunciar el jueves, ante ambas Cámaras del Congreso, un discurso en el que presentará un plan de fomento del empleo para tratar de reavivar la economía estadounidense.

El plan, que se espera que incluya propuestas de desgravaciones fiscales e inversiones en infraestructura y formación de los trabajadores, pretende reactivar las contrataciones para reducir la tasa de desempleo en EEUU, el 9,1 por ciento.