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Catalogan 40 años después restos hallados en León en una basílica paleocristiana

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Cerca de 11.000 piezas de cerámica del Alto Medievo, encontradas en 1967 en unas excavaciones en la Basílica de Marialba de la Ribera (León), una de las primeras edificaciones paleocristianas de la hispania del S.IV, salen hoy a la luz, 40 años después de su hallazgo, tras un laborioso trabajo de catalogación.

La investigación la ha realizado una historiadora de la Universidad de León, Raquel Martínez Peñín, y se ha recogido en una publicación, titulada "El Mobiliario Cerámico Medieval en la Basílica de Marialba de la Ribera", que hoy se presenta.

En esta obra, aparecen catalogadas más de 11.000 trozos de cerámica que aparecieron en un contexto funerario en el transcurso de una excavaciones que se realizaron en 1967 en las inmediaciones de la basílica por parte del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid.

En estos trabajos, que duraron hasta 1970, aparecieron multitud de restos, fundamentalmente de cerámica romana, así como objetos de vidrio y metal, los cuales han servido para hacer "estudios sumamente interesantes" desde el siglo IV hasta la edad media.

En cuanto a los restos de la edad Media Alta, estos estaban guardados en el Museo de León, pero no habían sido catalogados hasta ahora.

Cuatro años de trabajo, desde el 2004 y 2008, han servido para sacar a la luz estos restos, la mayoría vajillas y ollas y que aparecieron en un contexto funerario.

Estas piezas aparecen en los rellenos de las tumbas de entonces, ya que se usaban para dar a la tierra mayor compactación.

La importancia del estudio, además de la catalogación de los restos, estriba en que se podrán comparar estos restos con otros que hayan aparecido en otros yacimientos contemporáneos.

Esta obra, de unas 130 páginas, está editada por Lobo Sapiens y se presentará esta tarde en la Facultad de Filosofía y Letras de León.

La basílica, ubicada a 10 kilómetros de León, en el municipio de Villaturiel, está declarada monumento histórico-artístico y arqueológico por Real decreto en 1979 y ha pasado a tener la consideración de Bien de Interés Cultural en 1985.