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Caza al empleado (o jefe) corrupto

En España, la principal actividad de FTI Consulting es la investigación de fraudes dentro de las empresas

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España, novena economía mundial, es el trigésimo país menos corrupto del planeta, según Transparencia Internacional. Pero aquí, como en todos lados, chorizos, haberlos, haylos, lo que, aunque suene feo, no deja de ser bueno para empresas como FTI.

Esta consultora estadounidense, que cotiza en Nueva York, opera en 35 países, tiene 3.500 empleados y factura 1.600 millones de dólares, cifra similar a su valor bursátil. Un gigante dedicado, entre otros, a negocios como la auditoría forense (investigación de prácticas irregulares en las plantillas de las empresas), que a escala mundial supone un 18% de sus ventas. Es la segunda área en importancia, tras la asesoría en reestructuraciones de deuda, aunque en España, donde opera desde 2007, es su principal actividad.

El grupo, de origen estadounidense, se instaló en España en 2007

'Entonces sabíamos que algo no muy agradable venía [en alusión a la crisis], pero decidimos apostar igual por el país', dice Frank Holder, director regional de FTI en Latinoamérica y su responsable para España. Asegura que, tras dos años 'muy difíciles', la apuesta valió la pena. La filial española, que acaba de estrenar oficina en Madrid, espera facturar este año entre cinco y seis millones de euros, y contar con 20 empleados (ahora son 15). El grupo tiene ya más de 400 clientes españoles, que Holder no identifica por razones de confidencialidad. Sí avanza que entre ellos hay muchos gigantes de la bolsa, además de varias pymes familiares.

Según Holder, la práctica irregular más común, aquí y en todo el mundo, es el fraude (sobornos a cambio de contratos o desvío de fondos), 'un cáncer' que, además del quebranto económico, desincentiva a los empleados que no estafan, pero saben que otros sí lo hacen. Esas prácticas pueden darse en todos los niveles de la empresa, incluyendo sus cúpulas.

'Hoy es imposible ocultar un fraude; mejor tratarlo abiertamente'

FTI ha investigado algunos de los mayores fraudes de la historia, como la quiebra de Enron, el caso Kerviel (el broker que hizo perder al banco Société Générale 4.900 millones) y las estafas de Bernard Madoff y Robert Allen Stanford. Respecto a Enron, Holder se pasó dos años intentando entender los movimientos de fondos hacia paraísos fiscales ordenados por Andy Fastow, ex director financiero de la eléctrica. 'Aún no he logrado entender qué hizo y creo que él tampoco', cuenta.

Holder define España como un mercado 'diferente', mezcla de latino, inglés y estadounidense. Latinoamérica es hoy 'la principal fuente de rentabilidad de las empresas y, también, origen de la mayor parte de sus problemas por fraudes e inseguridad jurídica'.

Según Holder, en España, antes de la crisis, había poca concienciación en materia de fraudes. 'Había mucha plata', dice. Pero ahora las cosas han cambiado y existe 'mucha atención de proteger el patrimonio'. 'Antes, la idea era parar el problema y adoptar un perfil bajo, pero hoy es casi imposible ocultar un episodio así y conviene tratarlo de forma abierta'.