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CCOO y UGT piden los 420 euros para todos los parados

Las autonomías formarán en 2009 a uno de cada cinco

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La ayuda de 420 euros para los parados que se queden sin prestación de desempleo está poniendo en serios aprietos al Gobierno. Aunque el fondo de la medida no ha recibido grandes críticas, los detalles no gustan a nadie. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, tendrá que defender hoy su propuesta en una difícil reunión con los sindicatos, en la que le plantearán algo que no está dispuesto a aceptar: que la ayuda sea para todos los parados, sin plazos límite (por ahora, es retroactiva hasta el 1 de agosto).

A pesar de que los sindicatos consideran 'de justicia social' la renta extraordinaria a los parados, las limitaciones que ha marcado el Gobierno distan mucho de lo que plantearon en el Diálogo Social. 'Nosotros reclamamos ayudar a las personas que se quedaban sin subsidio, pero ni planteamos esta medida ni apostamos por ayudar a unos parados dejando fuera a otros', señala Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical de CCOO. 'La ayuda se debe considerar un derecho subjetivo, ampliándola a todas aquellas personas que hayan cotizado y no tengan ingresos', señala Górriz, quien acudirá a negociar con el Gobierno.

'No propusimos la ayuda en estos términos', se queja CCOO

UGT se plantea la reunión en los mismos términos. El viernes, su portavoz en Catalunya, Josep María Álvarez, reclamó extender la ayuda a todos los parados.

Sin embargo, las intenciones del Ejecutivo no parecen ir en esa línea. El aluvión de críticas que desató el límite de retroactividad de la medida(1 de agosto) hizo que el Gobierno se comprometiese a negociar con sindicatos y partidos una posible ampliación del marco temporal de la ayuda, pero siempre estableciendo una fecha tope. El presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, advirtió el viernes que la modificación de la ayuda sólo afectará a 'la fecha de retroactividad' de la misma. 'Se desplazará hacia atrás para que se beneficien más parados', dijo Zapatero.

El Ejecutivo ha dejado claro que los 642 millones necesarios para sufragar la prestación en sus actuales términos ya suponen un coste demasiado elevado. 'Cada mes que se amplíe la ayuda, el gasto se incrementará en 100 millones de euros', estimó Corbacho.

El Gobierno sólo se plantea mejorar la retroactividad de la medida

Los problemas del Ejecutivo no se acaban con los sindicatos. También tendrá que remangarse para negociar con las comunidades autónomas. La medida establece que, para poder acogerse a ella, los parados deben comprometerse a seguir el itinerario de inserción que establezca la administración, que consistirá sobre todo en la realización de cursos de formación. Y los cursos de formación son competencia (y responsabilidad económica) de las comunidades autónomas.

Las CCAA formarán este año a uno de cada cinco trabajadores que se encuentren en situación de desempleo, lo que supondrá para ellas un desembolso de más de 1.100 millones de euros. Para cuando acaben los cursos programados, habrán pasado por ellos alrededor de 600.000 trabajadores desempleados.

Los cursos de formación son competencia de las CCAA

La formación que ofrecen es heterogénea. Más de 32.000 cursos componen la oferta formativa de las CCAA, que tratan, sobre todo, de orientarla hacia sectores que ofrezcan una mayor demanda de empleo. 'A día de hoy, se trata de reconvertir a los parados a las nuevas tecnologías o a las energías renovables, que son industrias que están en auge', explican desde la Consejería de la Comunidad de Madrid.

En la mayoría de los casos se trata de acciones formativas de media o larga duración. Pueden oscilar entre las 90 y las 1.200 horas, aunque el formato más habitual es el que oscila entre 250 y 600 horas.

Alrededor de 600.000 parados recibirán algún curso este año

Con ellas, se pretende facilitar la inserción laboral de los desempleados, pero no todos necesitan el mismo tipo de formación. Hay dos clases de cursos: los destinados a resolver los déficit de formación del alumno en el oficio del que proviene y los que están destinados a formar al desempleado en un campo en el que no ha trabajado nunca, ya sea porque las posibilidades de su sector están casi agotadas (como en la construcción) o porque su perfil laboral se ajustaría mejor a otro trabajo.