Público
Público

Cecilia Bartoli hace delirar al público del Teatro Real de Madrid

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Cuando se une virtuosismo vocal con pasión, intensidad y un buen hacer milimétrico da como resultado el concierto que esta noche ha ofrecido la mezzosoprano Cecilia Bartoli en el Teatro Real interpretando arias para "castrati", que forman parte de su nuevo disco y que han hecho delirar al público del Real.

Vestida como un mosquetero la cantante romana ha entrado en el escenario como un vendaval tirando el sombrero y ha empezado con la primera aria, "Come nave in mezzo...", de Porpora, a levantar los primeros de los múltiples bravos que se ha llevado esta noche, acompañada por el II Giardino Giovanni Armonico, que dirige Giovanni Antonini, los 20 instrumentistas con los que también ha grabado el disco "Sacrificium".

El disco, publicado por Decca, que esta noche ha presentado en Madrid, y en el que rinde homenaje a los "castrati", esos niños con cuerpo de hombre y voz de mujer que, después de los siete y antes de los doce años, en la Italia de finales del XVII y el XVIII, se les castraba para que su voz fuera clara y aguda. Once arias escritas para los cantantes más famosos de la época, como Farinelli.

Y la mosquetera según ha ido interpretando esta noche las arias encima del escenario, de un Real lleno hasta la bandera y entregado hasta el límite, se ha ido quitando ropa: primero la capa, después la levita y el chaleco hasta quedarse al final en camisa blanca, con chorreras, y calzando unas botas de caña muy alta hasta casi la ingle.

Todo ello, con una interpretación plagada de múltiples registros y una extensa coloratura que tenía al público en vilo e incrédulo porque no sabía de donde podía sacar esta mujer aire para respirar.

Bartoli manejaba de forma tan increíble la respiración que parecía que tenía a alguien con una bombona o fuelle dándole detrás del escenario. ¿Cuándo y cómo respira? se preguntaba uno.

"Es increíble lo que está haciendo. Seis compases sin tomar aire es una brutalidad. Lo que está haciendo es tremendo y nada cómodo para ella que va un tono y medio por encima de su tono", decía un señor sentado en el patio de butacas que se desgañitaba con sus "bravos" y "brava".

Y es que, como Bartoli ha recordado en varias entrevistas "este trabajo es un desafío increíble para una mujer porque es una música escrita para un cuerpo masculino con músculos en el abdomen más fuertes"

Así, esta noche Bartoli muy cercana al público y considerada la gran diva del siglo XXI, ha llevado un espectáculo lleno de vida al Real.

La mezzosoprano ha guardado la traca final para los bises, donde ya vestida con unas plumas rojas detrás de la cabeza y con un vestido con el cuerpo ceñido en dorado y una cola, también roja, y de volantes, pero con pantalones y botas altas, provocando una imagen ambigua entre hombre y mujer, Bartoli ha mostrado todas sus habilidades y ha dado un espectáculo barroco lleno de ornamento.

Fuera de programa ha interpretado los bises "Lascia la Spina", de Händel, "Son qual nave", de Broschi y "Sposa non mi conosci", de Giacomelli. Ahí entre ovaciones y ramos de flores Bartoli ha llevado al máximo su interpretación exhuberante, con un rostro lleno de expresividad y plena de complicidad con el público.

Cecilia Bartoli, que ya actuó en Barcelona, y que después de Madrid lo hará en Valladolid y San Sebastián, entre otros sitios, ha conseguido que su disco "Sacrificium" desde que saliera a la venta el pasado 6 de octubre se situara en el "top ten" de los álbumes más vendidos y en el quinto puesto de las descargas de iTunes, algo que sólo había conseguido hasta ahora en toda la historia de la música clásica Luciano Pavarotti.