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Ceden los incendios de California pero persiste el peligro

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Los vientos cedieron el lunes pero las altas temperaturas seguían generando un desafío a los bomberos del sur de California, donde los incendios devastaron más de 142 kilómetros cuadrados y destruyeron alrededor de 1.000 casas.

Casi 50.000 evacuados comenzaron a regresar a sus hogares para encontrar sus apartamentos y casas rodantes totalmente destruidos por el fuego, o milagrosamente intactos, después de que una tormenta de fuego con fuertes vientos azotara el fin de semana los cañones y sierras de la región.

Desde el jueves por la noche, el fuego afectó más de 14.000 hectáreas de las colinas del norte de Los Angeles, los cañones del condado Orange, al sudeste, y Montecito, Santa Barbara, lugar elegido por muchas famosos. Casas rodantes, apartamentos y mansiones de varios millones de dólares estaban entre el estimado de 1.000 casas destruidas.

Residentes de un devastado parque de casas rodantes en Sylmar viajarán en autobús el lunes para evaluar los daños. Bomberos y perros entrenados siguen buscando posibles víctimas en un barrio del condado de Los Angeles donde vivían varias personas de la tercera edad.

Por otro lado, se prevé que el lunes los bomberos lograrán contener el fuego que azotó a Montecito, un rico enclave en el condado de Santa Barbara. Investigadores creen que los incendios, que comenzaron el jueves en un área popular entre adolescentes, fueron causados por la mano del hombre.

Funcionarios esperan temperaturas de entre 20 y 30 grados Celsius, que bajarían a medida que avanza la semana, y siguen cautelosos ante las condiciones del viento, que puede ser impredecible.

No trascendió información sobre muertes ni heridos y tampoco se conocen las causas del fuego.

El sur de California está atravesando una sequía y, tras dos años de precipitaciones mínimas, el terreno se ha convertido en un barril de pólvora. Por otro lado, el gran crecimiento de la población en los últimos 20 años convirtió a las afueras de la región, en el pasado compuestas de áridos montes, en una serie de desarrollos de viviendas.

La temporada de incendios de California, que tradicionalmente ocurre entre junio y octubre, ha sido una amenaza durante todo el año porque el calentamiento global provocó temperaturas invernales más altas y menos lluvias.

En octubre de 2007, 30 incendios azotaron el sur de California durante casi una semana, provocando la evacuación de más de 500.000 personas y afectando alrededor de 2.000 casas.