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Centenares de ovejas toman las calles de Madrid

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Centenares de ovejas invadieron el centro de Madrid el domingo en su paso hacia Extremadura ocupando una de las principales cañadas reales destinadas a la trashumancia, en la que se sitúa la mismísima Puerta del Sol.

La cantidad de ganado que ha tomado las calles en esta ocasión se ha reducido considerablemente en comparación con otros años, en los que miles de ovejas pasaban por la capital.

Esta tradición que cumple con el paso del ganado y sus pastores de las dehesas de verano a las de invierno, se lleva a cabo en España desde hace 8.000 años a lo largo de las llamadas "vías pecuarias" en busca de mejores condiciones climatológicas.

Hoy en día, el cambio climático es un tema presente entre los pastores que defienden que los pastizales deben mantenerse.

"Los pastizales del planeta constituyen un sumidero de carbono en el mundo, mucho más que las selvas o cualquier otro tipo de actuación", dijo Jesús Garzón, uno de los cientos de pastores que participan en la marcha anual, a TVE.

Las vías pecuarias no son sólo una vocación ganadera tradicional con repercusiones favorables en el aprovechamiento de pastizales y la preservación de las razas autóctonas, sino que además constituyen un entramado de los ecosistemas, según la Comunidad de Madrid.

Comunican entre sí parques, reservas y espacios naturales, hacen posible el enriquecimiento genético de las especies, permiten el usos colectivo de estos parajes naturales y constituyen un instrumento favorecedor del contacto del hombre con la naturaleza.

Las vías pecuarias forman una red de caminos milenarios que han albergado el paso del ganado ibérico a lo largo de los siglos y tuvieron una importancia económica y social notable durante muchos años.

Las agrupaciones pastoriles que nacieron en la Baja Edad Media se convirtieron con el tiempo en gremios poderosos y su desarrollo provocó la creación de un potente mercado lanero de resonancia internacional en la Edad Moderna.

Las vías pecuarias españolas se extienden por todo el territorio a lo largo de cien mil kilómetros.

Sólo en la Comunidad de Madrid, la red de vías pecuarias alcanza un longitud de 4.200 Km.