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La CEOE cierra en déficit por sus morosos y el mayor gasto

Rosell propone que el Senado audite las cuentas de las autonomías

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La primera Asamblea General de CEOE, el máximo órgano decisorio de la organización, presidida por Juan Rosell dejó claro que la patronal ha entrado definitivamente en una nueva era. El mensaje de Rosell fue claro para el Gobierno pero también para los socios de la casa. 'Hay que abrocharse el cinturón'. Y los empresarios han decidido predicar con el ejemplo. Por eso, a las peticiones del catalán de recorte de gasto público, ajuste de funcionarios y control de las comunidades autónomas, se unieron las peticiones del nuevo encargado de vigilar los recursos de la patronal, el empresario aragonés Jesús Morte, que anunció a sus colegas que los tiempos del despilfarro se habían terminado.

Morte advirtió a los asistentes, diseminados en varias salas del edificio ya que ninguno tiene la capacidad suficiente para congregar a los casi 700 empresarios y la prensa invitados a la cita, que había llegado el final de esa 'cultura' de no cumplir 'con la casa madre'. Así, la patronal iniciará una 'lucha contra la morosidad' interna que le ha llevado, entre otras razones, a cerrar 2010 con un agujero de 97.000 euros. La patronal prevé recaudar este ejercicio casi un millón de euros más en cuotas, gracias a esta lucha contra sus morosos, pero también a una subida de la participación de los socios del 1,5% en línea con la subida salarial máxima pactada para este ejercicio en el acuerdo interconfederal de negociación colectiva y a que ha subido el número de patronales adheridas a la confederación.

Morte reconoció que en el ejercicio anterior los gastos se habían disparado en un 9,2%, aunque se lo atribuyó a elementos puntuales. En cualquier caso, el objetivo de la nueva gestora patronal es atajar radicalmente con los excesos empresariales y reducir gastos en un 10,10%. Para ello, el vicepresidente aragonés advirtió de que se acometería un proceso de 'racionalización de infraestructuras, incluidas las de personal'. Es decir, que no descartan desprenderse de empleados en lainstitución.

En su discurso de clausura, Rosell planteó que la sociedad cambie las 'actuaciones de las administraciones públicas' y sugirió que el Senado se convierta en 'un órgano auditor, evaluador y/o coordinador de las comunidades autónomas'. También sugirió la eliminación de algunos de los 8.116 ayuntamientos que existen en España o la privatización de las televisiones autonómicas. Insistió en adelgazar el personal público, recortándolo en 'las actividades menos necesarias'. Con todo, concluyó que 'los empresarios seguiremos trabajando para sacar este país adelante'.