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La CEOE sostiene a Díaz Ferrán pese a su atolladero judicial

Ni una sola voz se atrevió ayer a pronunciarse en la junta. Las agencias de viajes se plantean pedir por escrito una solución

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La patronal española CEOE siguió ayer su ritual del aquí no pasa nada. A pesar de representar a todas las empresas del país y a pesar de ser esta la peor crisis económica de la democracia. En la junta directiva celebrada ayer, nadie habló, nadie preguntó por la situación del presidente, Gerardo Díaz Ferrán, ni por la imagen que está dando del empresario español, reflejada ya en todos los medios, salvo excepciones. Ni siquiera ahora, cuando Díaz Ferrán se ve acosado por demandas judiciales por la forma de gestionar sus antiguas empresas (liquidadas o vendidas), hubo un solo representante de empresarios de este país que se atreviese a alzar la voz y decir lo que luego se corea en los pasillos: que el presidente de la CEOE debería dimitir.

Por teléfono, protegidos por el anonimato, vicepresidentes y asociados califican la situación de insostenible, y se sorprenden de que Díaz Ferrán no coja la puerta motu proprio. Luego, según lamentan ellos mismos, le ríen los chistes en las cenas previas a las reuniones del consejo y la junta, como la que tuvo lugar el pasado martes y donde, de nuevo, nadie hizo la más mínima mención a la situación del presidente, sobre el que recae ya la primera sentencia en contra.

Como si nada, el encuentro aprobó una propuesta sobre pensiones

Las únicas voces oficiales sobre el asunto que sonaron ayer fueron a la salida de la junta, cuando el secretario general, José María Lacasa, aseguró que 'nadie' había planteado durante la reunión la posibilidad de convocar elecciones anticipadas ni la conveniencia de que el actual presidente no continúe al frente. Lacasa recordó que la continuidad de Díaz Ferrán no estaba en el orden del día y aseguró que nadie había planteado espontáneamente la polémica. En el mismo sentido se expresó Joan Rosell, presidente de Foment del Treball, al abandonar la junta una hora antes de que finalizara. La cúpula de CEOE aprobó un documento sobre reforma de las pensiones y una circular para las empresas asociadas sobre los pasos a seguir ante la huelga general.

Para Díaz Ferrán, que dice tener más fuerzas que nunca para seguir al frente de la CEOE, la jornada fue una balsa de aceite. En el comité ejecutivo previo tampoco nadie dijo nada, según confirman varios asistentes, que luego sostienen que 'está claro que no puede continuar y eso se palpa en el ambiente'.

El problema es que 'no hay un candidato que agrupe los apoyos necesarios: no los tienen ni Rosell, ni Herrero (responsables de las patronales de Catalunya y Andalucía) y tampoco Jesús Banegas' (vicepresidente de la CEOE y presidente de la patronal de las empresas de telecomunicaciones, Aetic). Este ha sonado como uno de los candidatos de las agrupaciones sectoriales, que quieren arrebatar la presidencia a las regionales por la dependencia de estas últimas de los poderes políticos de cada región. Pero incluso entre las sectoriales hay otros que se ven en el cargo y esa lucha interna se puede estar convirtiendo en otro obstáculo que impide que Díaz Ferrán caiga.

Los críticos intentan cambiar los estatutos para forzar el relevo

Una opción sería cambiar los estatutos, que amarró bien Díaz Ferrán y que obligan a que su potencial sustituto salga de entre los 21 vicepresidentes que él ha nombrado. La reivindicación de cambiarlos no es nueva. Desde hace un año las organizaciones sectoriales celebran cenas periódicas para promover una modificación que les prometió Díaz Ferrán y que no ha cumplido, según fuentes que participan en esas reuniones. Ahora, esa modificación sería la oportunidad de establecer un mecanismo de salida de Díaz Ferrán. Una de esas cenas tuvo lugar el pasado lunes con diversas sectoriales, muchas de ellas, muy descontentas con la idea de que Díaz Ferrán siga como presidente.

Otra opción es que prosperen los intentos de quienes sí se atreven a dar la cara. Es el caso del presidente de la Federación de las Asociaciones de Agencias de Viajes (Feaav), Rafael Gallego, que siente que su sector se ha visto especialmente perjudicado por las prácticas predatorias que siguió Marsans antes de que Díaz Ferrán la vendiese a un liquidador de empresas. Hoy se reúne el consejo de Feaav y Gallego prevé pedir apoyo para solicitar por escrito que se solucione la situación en la patronal.

Gallego explica que si él se atreve a hablar claro contra Díaz Ferrán es, entre otras cosas, porque no quiere 'ser presidente de la CEOE' .

La empresa familiar. En marzo, primera petición para que dimita

El Instituto de Empresa Familiar (IEF), que agrupa a cien empresas del calibre de Acciona, Mango o Barceló, todas representadas en la CEOE, solicitó a Díaz Ferrán que dejara su cargo a través de su entonces presidente, Simón Pedro Barceló. Díaz Ferrán lo tomó como una 'sugerencia', no como reclamación, y se negó.

Confemetal. Otra petición en saco roto

La poderosa organización del sector del automóvil, bienes de equipo o telecomunicaciones pidió en mayo al jefe de la CEOE su dimisión 'a la mayor brevedad'. Su presidente, Carlos Pérez de Bricio, sonó como candidato.

Grandes empresas. Las más descontentas

Grandes compañías españolas de sectores como construcción, turismo o ‘telecos' son las que más se oponen a que Díaz Ferrán continúe representándolas.