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Chávez y Gaddafi exigen redefinir "terrorismo"

Los líderes de Venezuela y Libia firman nuevos acuerdos comerciales y reafirman su lucha contra el 'imperio'

Reuters

Una nueva deficinión de la palabra terrorismo en una conferencia internacional. Eso es lo que exigen los líderes de Venezuela y Libia, Hugo Chávez y Muamar Gaddafi. El coronel libio se encuentra de visita en Venezuela, desde donde ha lanzado, junto al presidente bolivariano, una llamada para la reforma del socialismo y la lucha contra el 'imperio' estadounidense.

Aunque esa definición que piden ambos va a generar una nueva polémica. Chávez y Gaddafi manifestaron su rechazo 'al intento de vincular la legítima lucha de los pueblos por la libertad y la autodeterminación' en clara referencia al pueblo palestino y a Hamás, pero que se puede aplicar a otros casos.

'Hoy más que ayer, mañana más que hoy, nosotros estamos aquí para cambiar la historia, para acabar con el imperialismo, para construir el socialismo', clamó Chávez en un discurso inusualmente breve ante cientos de seguidores en Porlamar, capital del estado Nueva Esparta.

Los dos gobernantes firmaron varios acuerdos para estrechar la cooperación entre los dos países petroleros tras participar el fin de semana en la II Cumbre América del Sur-África en la caribeña isla de Margarita. 'Voy a estar con ustedes siempre (...) nosotros estamos en la misma trinchera, tenemos el mismo destino, es nuestra lucha también. Estamos en la misma trinchera contra un enemigo nuestro. Y vamos a vencer', dijo Gaddafi aclamado por el público, que coreaba 'el pueblo, unido, jamás será vencido'.

En los años 80, Estados Unidos intentó derrocar al polémico coronel libio, que llegó al poder hace 40 años abanderando una 'revolución socialista', acusándole de apoyar y financiar el terrorismo internacional. Aunque Gaddafi hizo las paces con Washington al abandonar su programa nuclear y retirar su apoyo a grupos armados, el polémico líder volvió a irritar a Occidente cuando dio una bienvenida de héroe a Abdelbaset Ali Megrahi, ex agente libio condenado por el atentado de Lockerbie en el que murieron 270 personas.

Sobre Chávez pesa la losa de considerar a las FARC como un grupo insurgente y no terrorista, como lo hacen EEUU y la UE. El dirigente venezolano ha encabezado las críticas contra la instalación de siete bases militares en Colombia y ha acusado en numerosas ocasiones a EEUU de alentar el intento de golpe de estado que sufrió en 2002, en el que también involucró al ex presidente Aznar.

Chávez aprovechó la primera visita de Gaddafi a América Latina para conferirle la orden Libertador, la máxima condecoración que concede el Estado venezolano, y le regaló a su 'hermano' una réplica de la espada de Simón Bolívar, héroe de la independencia sudamericana en el siglo XIX. 'Ésta es la espada que libertó a América hace 200 años (...) esta espada está viva y hoy anda por América Latina a nombre de nuestro pueblo, de la revolución bolivariana, la entrego a ti, soldado revolucionario, líder del pueblo libio, líder de los pueblos del África', le dijo Chávez.

El mandatario libio obsequió a su anfitrión con la indumentaria típica de los guerreros libios, una armadura para jinete y caballo de batalla hechas de plata. 'Todo hecho a mano en su honor', detalló Gaddafi.

Tras el acto, Gaddafi, vestido con un peculiar traje marrón de camuflaje en el que las manchas eran siluetas de África, se fue de compras a un conocido centro comercial de Margarita. Gaddafi llegó el viernes a la isla caribeña acompañado por la exótica 'guardia amazónica', su grupo escolta personal formado sólo por mujeres, y se trasladó en una limusina blanca al hotel sede de la cumbre, donde habían instalado su tradicional jaima, profusamente decorada con alfombras y tapices de camellos y palmeras.

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