Publicado: 16.10.2014 13:08 |Actualizado: 16.10.2014 13:08

Chile declara culpable de pederastia al jefe de los Legionarios de Cristo

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Un tribunal chileno declaró este miércoles al sacerdote de los Legionarios de Cristo John O'Reilly culpable del delito de abuso sexual reiterado contra una menor de edad, en el colegio de esa congregación donde la menor estudiaba.

El Tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago resolvió por mayoría recoger las acusaciones en contra de O'Reilley, un sacerdote de origen irlandés con varias décadas de residencia en Chile, aunque desestimó, por falta de pruebas, otras planteadas por supuestos abusos a una hermana de la víctima. Asimismo, acogió la demanda civil presentada por el querellante.

Durante el juicio, que comenzó el pasado 1 de agosto, se dio a conocer un centenar de pruebas, entre ellas testigos, peritos y la declaración de las dos hermanas, presuntas víctimas del religioso en el colegio "Cumbres", situado en un sector rico de la capital chilena.

Según la acusación del Ministerio Público, que acogió la corte, el religioso aprovechándose de su condición de guía espiritual del establecimiento educacional, sustraía constantemente de la sala de clases a una de las niñas para cometer los abusos entre los años 2007 y 2012.

Se ha desestimado otra acusación por falta de pruebas

La Fiscalía pide una pena de 10 años de presidio por el delito acreditado, por los ilícitos imputados, mientras que su defensa solicita una sentencia de tres años de libertad vigilada aduciendo a su actitud de colaboración con la investigación.

Durante las jornadas en que se prolongó el juicio, el sacerdote mantuvo su derecho a guardar silencio ante los magistrados, actitud que fue criticada por la acusación. Su silencio se rompió sólo con la frase "Dios dirá", este martes, al ser abordado por los periodistas.

El caso se conoció en julio de 2012 cuando la familia de una alumna del Colegio Cumbres presentó una denuncia contra O'Reilly, en aquel momento asesor espiritual y capellán del centro educativo. Esa primera denuncia corresponde a una niña, quien entre marzo de 2010 y julio del 2012 fue supuestamente sometida a tocamientos de connotación sexual por parte del religioso. Meses después se sumó otra acusación referida a la hermana mayor de la primera niña, que fue desestimada por el tribunal.

El sacerdote fue suspendido el 25 de julio de 2012 de sus labores tras las denuncias, mientras el arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal en Chile, Ricardo Ezzati, confirmó la apertura de una investigación canónica por las denuncias. El Colegio Cumbres, del acomodado sector santiaguino de Las Condes, suspendió de todas las actividades al sacerdote hasta que se aclararan los hechos.

El tribunal fijó para el próximo 11 de noviembre a las 16.00 horas (19.00 GMT) la lectura de la sentencia contra O'Reilly, para quien la Fiscalía pidió una pena de diez años y un día de prisión, reconociéndole "una intachable conducta anterior".

La defensa pide el beneficio de la pena remitida al patronato de reos, sin pasar por la cárcel

La defensa, por su parte, pidió que se le considere también su colaboración en la investigación y el hecho de que el Estado le otorgó hace unos años la nacionalidad chilena por gracia; en ese marco solicitó para él presidio menor en su grado máximo, que tiene un tope de cinco años de prisión, pero con el beneficio de la pena remitida al patronato de reos, sin pasar por la cárcel, o de lo contrario, tres años y un día de libertad vigilada. La Fiscalía no solicitó la prisión preventiva para el sacerdote, al que se le mantendrá la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno hasta que se lea la sentencia.

Tras conocerse la declaración de culpabilidad, el Arzobispado de Santiago manifestó este miércoles su solidaridad con la menor de edad víctima de los abusos y valoró la acción de la justicia. En un comunicado, el arzobispado expresó, asimismo, que "la Iglesia sufre un enorme dolor porque se haya producido esta situación en el seno de una comunidad cristiana y que un sacerdote sea culpable".

"Vaya una palabra de animación tanto a los sacerdotes como a la comunidad de los Legionarios de Cristo, para que continúen con su tarea de poner a Cristo como el centro de su misión y a la Virgen como Madre", subrayó la nota.