Público
Público

El chileno Fernando González luchará por el oro tras remontar tres bolas de partido a Blake

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

En una demostración de fe y de ambición, el chileno Fernando González se amarró al podio del torneo olímpico en Pekín 2008 y, tras casi 180 minutos de partido, reventó al estadounidense James Blake (4-6, 7-5 y 11-9), que llegó a tener tres puntos de partido.

González mantiene a Chile en el trayecto olímpico. El tenista de Santiago, que contribuyó a engrandecer la gloria de su país con dos metales en Atenas 2004, oro en dobles junto a Nicolás Massu y bronce individual, acapara ahora todas las expectativas en la competición de tenis y jugará el partido por el oro.

Fue una batalla épica la que mantuvo con Blake, que tuvo el partido en su mano cuando en el undécimo juego del tercer set dispuso de 0-40 para cerrar y alcanzar la final más importante de su carrera.

Llevaba cuatro años González sin perder contra el estadounidense, al que apenas le afectó el historial adverso que carga a sus espaldas. Cinco partidos perdidos de forma consecutiva ante el sudamericano, al que no supera desde la primera ronda del torneo de París en el 2003, en pista cubierta.

González se subió al podio a pesar de poner en entredicho sus aspiraciones después de que el estadounidense, acreditado por su victoria ante el suizo Roger Federer en la víspera, se adjudicara el primer parcial tras arrebatar el saque del chileno en el décimo juego.

No es raqueta de sumisión Fernando González, desde hace años en la parte noble del ránking. Con marcadores lustrosos y una cosecha de enjundia, acreditados con la decena de éxitos que resplandecen en su historial.

Sin embargo, el chileno siempre se ha quedado a orillas de grandes logros. Como en la final del Abierto de Australia del pasado año, cuando perdió ante Roger Federer. Para ganar su primer Grand Slam. Llegó entonces a ser la quinta raqueta del circuito.

Con la prematura eliminación del torneo de dobles y la precipitada salida del cuadro de su compañero Nicolás Massú, González permaneció como única baza solvente del tenis chileno.

El abanderado en la ceremonia de apertura de Pekín 2008 reaccionó en el segundo set, cuando se afianzó con el saque y pudo sacar a relucir la derecha, de largo su mejor golpe.

Blake buscó su revés. Pero con menos precisión que al principio. Mantuvo el tipo durante gran parte del trayecto y equilibró cada desajuste que propiciaba su rival.

González no desperdició la ocasión en el undécimo juego. Volvió a arrebatar el saque a su rival y después de dos intentos, cerró con su saque para llevar el duelo a la manga decisiva

El partido entró en un ambiente épico. Con escenas espectaculares entre dos hombres resistidos a abandonar. El gasto físico alentó las dudas pero en los dos por igual.

Blake tuvo la oportunidad de su vida para ganar por 7-5. Con 0-40 el chileno tiró de servicio para resucitar. Le faltó aplomo al estadounidense y aún lo recordará.

Nadie cedió después hasta el decimonoveno juego, que ganó el tenista de Santiago. Aunque necesitó cinco oportunidades para cerrar el partido.