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China coloca con éxito su segunda sonda lunar en órbita, el "Chang E II"

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China lanzó hoy, coincidiendo con la celebración de su Día Nacional, su segunda sonda lunar, el "Chang E II", con la que tomará imágenes del satélite y experimentará su primer alunizaje controlado, de cara a una posible llegada de astronautas chinos a la Luna en el futuro.

La base aeroespacial de Xichang, en la provincia suroccidental de Sichuan, fue el escenario del lanzamiento, realizado a las 18.59 hora local (10.59 horas GMT) de hoy, viernes, a pesar de que la climatología no acompañó, con el cielo cubierto y una lluvia ligera.

El día escogido por la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA, por sus siglas en inglés) no es casual, ya que hoy se celebra el 61 aniversario de la proclamación de la República Popular de China por parte de Mao Zedong.

La expectación del público chino fue muy elevada, con conexiones en directo para la televisión estatal durante todo el día y una previsible audiencia de decenas de millones de espectadores.

También las agencias de viajes locales hicieron negocio, ofreciendo por 800 yuanes (120 dólares) un 'tour' a una zona situada cerca de la base de Xichang desde donde poder observar el despegue.

La segunda sonda lunar china despegó a la hora prevista mediante el cohete "Larga Marcha 3C", que lo trasladará hasta su órbita, a 100 kilómetros de la Luna, en aproximadamente cinco días.

El "Chang E II", cuyo coste total asciende a 145 millones de dólares, tiene 2,48 toneladas de peso y una vida útil calculada en medio año.

Se trata del segundo satélite lunar del país asiático, que en octubre de 2007 lanzó el "Chang E I", el pionero que tardó doce días en llegar a la Luna y orbitó a 200 kilómetros de distancia.

"El Chang E II supone el inicio de los aterrizajes controlados en la Luna. Viaja más rápido y más cerca, y capturará fotografías claras", declaró Wu Weiren, diseñador jefe del proyecto lunar chino.

El aparato, que toma el nombre de una diosa de una antigua leyenda china que habita en la Luna desde tiempos inmemoriales, experimentará técnicas de alunizaje y tomará imágenes de alta resolución de la superficie selenita para evaluar posibles enclaves de aterrizaje.

Finalmente, tras enviar las fotografías a la tierra, se estrellará de manera controlada contra la superficie lunar.

En la actualidad, China dispone de un mapa lunar tridimensional, elaborado por el "Chang E I", con una resolución de tres kilómetros por píxel, pero se verá mejorado con el lanzamiento de hoy, ya que la nueva sonda va equipada con una cámara que toma imágenes con una resolución de diez metros.

Gracias a esta información, para 2012 está previsto que el "Chang E III", su hermano directo, se pose en la Luna y libere un vehículo todoterreno motorizado que tome muestras de suelo y piedras.

El proyecto lunar chino culminará, según los expertos, entre 2020 y 2030, cuando un astronauta del gigante asiático logre pasear por la superficie selenita, medio siglo después de que lo hicieran los primeros cosmonautas estadounidenses.

Éste es un hito largamente perseguido por el programa espacial chino, que se desarrolla principalmente en dos vertientes: una en la que se llevan a cabo misiones tripuladas con astronautas (la más reciente en 2008) para el establecimiento de una estación espacial permanente, y otra para el estudio de la Luna.

De hecho, China, que ya es la segunda potencia económica mundial, fue el tercer país del mundo en colocar un astronauta en el espacio, después de Rusia y Estados Unidos.

El programa aeroespacial chino se inició en 1956 con la colaboración de la Unión Soviética y es administrado por el Ejército de Liberación Popular (ELP).

Su presupuesto oficial es de 500 millones de dólares, pero otras fuentes independientes, como la consultora aeroespacial Euroconsult, con sede en París, elevan la cifra hasta los 1.300 millones de dólares.