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China pide "calma" a las dos Coreas para evitar una escalada en el conflicto

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China, el principal aliado de Corea del Norte, hizo hoy un llamamiento a la "calma" a las dos Coreas para evitar una escalada de violencia tras el ataque norcoreano contra una isla surcoreana, que fue contestado, a su vez, por Seúl, en lo que supone el incidente más grave desde el armisticio de 1953.

"China insta de manera firme tanto a Corea del Norte como a Corea del Sur a que mantengan la calma y la contención y a que inicien un diálogo y contactos a la mayor brevedad posible", manifestó en un comunicado el portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hong Lei.

Hong añadió que el régimen chino se opondrá a "cualquier acción perjudicial para la paz y la estabilidad" en la península coreana y expresó su "tristeza y pesar por las pérdidas humanas y materiales".

El funcionario chino reiteró la preocupación de Pekín por el desarrollo del conflicto, que ha dejado 4 muertos (dos civiles y dos soldados) y 16 heridos en el ataque a la isla surcoreana de Yeonpyeong.

Ésta es la primera respuesta oficial de China, el principal aliado y suministrador del régimen norcoreano, después de que ayer se limitara a expresar su preocupación y pidiera una verificación del intercambio de artillería iniciado por Pyongyang.

Japón, Estados Unidos y Corea del Sur han pedido a China en las últimas horas una mayor implicación para contener a su aliado, aunque ex miembros del gobierno contactados por Efe señalan que la capacidad de influencia de Pekín es limitada y su estrategia va a consistir en evitar una escalada de la tensión en la península coreana.

"La solución de este conflicto no depende de China", aseguró hoy a EFE Liu Jiangyong, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua (Pekín) y hasta 2003 miembro de alto nivel de la Oficina Central de la cancillería.

Liu atribuye la reacción de Pyongyang a las maniobras conjuntas celebradas en octubre entre EEUU, Corea del Sur, Japón y Australia, consideradas una "declaración de guerra" por el régimen norcoreano, y por el anuncio de Washington y Seúl de iniciar nuevos ejercicios este fin de semana.

"Si China no puede pedir que EEUU y Corea del Sur abandonen sus maniobras militares, tampoco es posible que China le pida a Corea del Norte que no recurra a un ataque militar", prosiguió este experto, conocedor de la postura de su país en el conflicto.

En su opinión, Pekín debería sugerir a Washington y Seúl que cancelen sus maniobras, "pero no sé si ha hecho algo así", agregó este analista, convencido de que Pyongyang no avisó a su principal aliado político y suministrador del ataque contra la isla de Yeonpyeong.

"Para Corea del Norte las maniobras conjuntas EEUU-Corea del Sur son un desafío. Es posible que el régimen norcoreano haya hecho una lectura errónea de esas maniobras". En un contexto de tanta tensión "es como jugar con fuego", razonó Liu.

China es el principal aliado de Corea del Norte, tanto por su apoyo político como por sus suministros de ayuda, y para Pyongyang, que vive una de sus cíclicos déficits alimentarios, es importante cooperar con Pekín para mantener su seguridad y desarrollo.

Sin embargo, según Liu y otros expertos, la capacidad de influencia de Pekín es limitada ya que Corea del Norte no acepta órdenes ni de China ni de su otro aliado, Rusia.

"China está promoviendo la reanudación del diálogo a seis (para el desarme nuclear norcoreano) para principios de 2011. Nunca habría permitido ese conflicto si lo hubiera sabido de antemano. Este ataque es un gran disgusto para los esfuerzos chinos", señala otro experto en Corea, el profesor Sun Zhe, de la misma universidad.

El catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Popular Shi Yinhong señaló al diario "South China Morning Post" que Pyongyang no consultó con Pekín antes del ataque, pero al igual que otros expertos chinos, no cree que el incidente desencadene una crisis mayor.

La nueva provocación de Corea del Norte se produce días después de que desvelara un nuevo programa de enriquecimiento de uranio a un profesor estadounidense, en violación del acuerdo alcanzado en el diálogo que desde 2003 mantienen ambas Coreas, EEUU, Rusia, Japón y China para desmantelar el programa nuclear norcoreano.