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Chipre elige a su nuevo presidente en medio de expectativas de reunificación

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En Chipre se inició hoy el "silencio electoral", ante la segunda vuelta de las elecciones que la República celebra el domingo, consideradas cruciales porque pueden suponer los últimos comicios presidenciales que tienen lugar antes de la reunificación de esta isla dividida.

Según decidió el pasado domingo el electorado chipriota, Ioannis Kassoulides, eurodiputado independiente apoyado por el partido conservador DISY, y Dimitris Christofias, actual presidente del Parlamento y secretario general del partido comunista moderado AKEL, son los que se disputan mañana la sexta jefatura de la República.

La larga campaña electoral chipriota, concluida anoche, tuvo como último debate político un enfrentamiento televisado entre los dos rivales, que se centraron principalmente en el problema de Chipre arrastrado desde la invasión turca de 1974, que ocupó el tercio norte del país.

Sin embargo, la inesperada exclusión en la segunda ronda del actual presidente, Tassos Papadopoulos, provocó en el ambiente político chipriota una "primera confusión", ante el dilema que tuvieron que afrontar los partidos que le apoyaron a Padadopoulos.

El primero en manifestar su decisión a favor de Christofias fue el partido socialista EDEK, y en seguida se pronunciaron en la misma dirección el partido centrista DIKO y el Movimiento Ecologista.

Sin duda, el apoyo que los tres partidos dan a Christofias, junto al respaldo de su partido mayoritario AKEL, le daría una ventaja frente a Kassoulides, quien tiene el consenso del segundo partido mayoritario chipriota DISY.

Pero, a pesar de los apoyos pronunciados, los analistas políticos opinan que la lucha entre los dos rivales - que representan a los dos polos políticos opuestos - está abierta, ante la pregunta que se hacen tanto la opinión pública como los analistas, si los electores de DIKO y EDEK "obedecerán" a la decisión de sus partidos.

Sin embargo, el ambiente tranquilo que caracterizó la primera vuelta de las presidenciales cambió esta semana, tras las polémicas e intensos debates entre los políticos para explicar a los electores "qué les une y qué les divide".

Sin duda, lo que les une es su voluntad de reunificar la isla con el compromiso con una solución basada en una Federación bizonal y bicomunal.

La isla de Chipre está dividida desde 1974, cuando Turquía invadió y ocupó su parte septentrional proclamando en 1983 la República Turca del Norte de Chipre, sólo reconocida por Ankara.

Pese a que los grecochipriotas y los turcochipriotas llevan mas de tres décadas negociando bajo el auspicio de la ONU, no ha sido posible lograr la reunificación de esta isla mediterránea.

"El domingo unimos fuerzas, unimos Chipre" proclamaba Christofias el pasado jueves desde su último mitin en Limassol.

"Ganaremos las elecciones porque la gente confía en nosotros para una solución que reúne nuestro Estado, nuestro pueblo, sus instituciones y su economía", concluyó el candidato de AKEL.

Por otra parte, desde Nicosia, Kassoulides presentaba su propuesta de formar un gobierno de colaboración nacional con personalidades pertenecientes a todos los "ambientes políticos" para facilitar progresos hacia la solución.

Mientras, desde el otro lado de la isla, el líder turcochipriota Mehmet Ali Talat declaró que la exclusión de Papadopoulos creaba "una esperanza", aunque no quiso pronunciarse sobre quién desea como interlocutor y sobre los nuevos avances que espera en el próximo mes. "Es prematuro decir que se empezó un procedimiento de paz", dijo Talat.