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Científicos se unen a la Iglesia y critican la ley del aborto

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Por Elena Massa

Estaba claro que la reforma de la ley del aborto no iba a encontrarse un camino de rosas: el lunes la Conferencia Episcopal lanzó una campaña de movilización y el martes un grupo de científicos e intelectuales se mostró contrario a un plan que permitirá el aborto libre en las primeras 14 semanas de gestación.

El Manifiesto de Madrid presentado hoy en la capital reúne un millar de firmas de investigadores y profesores, a los que se han sumado asociaciones provida, que afirman poder "respaldar científicamente" que la vida empieza en el momento de la fecundación, principal motivo de desacuerdo entre las partes defensora y objetora del aborto, por lo que no aceptan la reforma planteada por el Ministerio de Igualdad.

"Entrar en una terminología de plazos no es aceptable porque uno no pertenece más o menos a la especie humana según el número de células que tenga, o según los kilos que pese", explicó una de las firmantes, la catedrática de bioética Mónica López Barahona.

Este texto se publica un día después de que la Conferencia Episcopal presentara una "campaña de movilización masiva" contra la interrupción voluntaria del embarazo, con un cartel en el que bajo el lema "Protege mi vida" aparece un bebé que demanda protección de la sociedad junto a un lince ibérico, sobre el que figura el lema "especie protegida".

"Es necesario proteger la vida en toda su diversidad, pero lo que es paradójico es que nuestras leyes (..) protejan menos al ser humano que va a nacer y si sale adelante determinadas propuestas, lo protegerán mucho menos", dijo el portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, a RNE.

La futura ley, que no contemplará el aborto como delito penal, permitirá a las mujeres decidir libremente en las primeras 14 semanas de gestación y ofrecerá la posibilidad de abortar en caso de que exista un grave peligro para la vida o la salud de la embarazada y cuando se detecten graves anomalías en el feto hasta la semana 22.

"Lo que queremos es con esta campaña hacer pensar, hacer reflexionar, y en último término buscar el beneficio de todos, que empieza por el beneficio de los más débiles. Esta campaña da la voz a aquellos que no tienen voz pero que sí tienen derecho a vivir", añadió Martínez Camino.

El ministro de Sanidad, Bernat Soria, definió esta iniciativa como un "camino distinto del camino que sigue la sociedad".

"En este momento el debate no es aborto sí o aborto no, ese debate se tuvo hace veinte años. El debate es adaptar nuestra legislación al entorno europeo y dotar de unas leyes similares a la de esos países a los que continuamente decimos que queremos parecernos", añadió.

"UNA SOCIEDAD ENFERMA"

Una de las principales polémicas es que la futura norma recoge que con 16 años una joven podría abortar sin el consentimiento de sus padres.

"Con 16 años no se puede comprar tabaco porque es perjudicial para la salud, no se puede beber alcohol por la misma razón (...) pero sí se puede abortar", declaró Barahona con respecto a esta cuestión.

Los firmantes del Manifiesto de Madrid denunciaron que no se les había tenido en cuenta para la elaboración del informe que recientemente fue presentado al Consejo de Ministros y que recogía las conclusiones de un comité de expertos y de la comisión creada a tal efecto en el Congreso de los Diputados.

"¿Como es posible que no haya ni uno solo de estos miembros (del Manifiesto) dentro de dicho comité? Es algo que no se comprende", dijo Gador Joya, portavoz de la plataforma Derecho a Vivir.

El Manifiesto de Madrid denuncia también la poca cabida de la objeción de conciencia y asegura que la mujer es la única responsable de un "acto violento contra la vida de su propio hijo" y que se le deberían dar opciones como la de la adopción antes de "privar del derecho a la vida a ningún ser humano".

"Una sociedad indiferente a la matanza de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma" es la descripción que hace el documento de una sociedad que permite la práctica del aborto.