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Cifuentes asegura que no va a actuar al dictado de Esperanza Aguirre

EFE

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha asegurado hoy que no va a actuar "al dictado de nadie", tampoco de la presidenta de la Comunidad, "entre otras cosas porque Esperanza Aguirre no dicta".

"Esperanza Aguirre no va a darme ninguna indicación, ella tiene plena confianza en mí como la tiene el Gobierno de la Nación que es quien me ha nombrado", ha dicho en una entrevista en Telemadrid la nueva delegada del Gobierno, que ha indicado que tanto la presidenta autonómica como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, solamente le han dado un consejo: que cumpla y haga cumplir la ley.

Sí ha admitido que el hecho de que el PP gobierne las tres administraciones en Madrid "puede facilitar el proceso de toma de decisiones porque al no haber una discrepancia ideológica de fondo es más fácil", pero se ha mostrado convencida de que "el que se puedan evitar los conflictos tiene más que ver con la forma de ser y con la relación que haya".

También ha garantizado que no piensa "tener ningún conflicto con la Comunidad de Madrid ni con el Ayuntamiento de Madrid ni con ningún otro ayuntamiento de la Comunidad, esté gobernado por el partido que esté gobernado".

"A mi me da igual que un ayuntamiento esté gobernado por el Partido Socialista porque creo que la relación va a ser de colaboración, va a ser de lealtad, y yo estoy par ayudar a todos los ayuntamientos, sean del color político que sean".

Por otro lado, Cifuentes, que en una entrevista que hoy publica ABC asegura que, "en estos momentos, el movimiento indignado está en manos de la ultraizquierda", ha comprometido que en la nueva Delegación van a ser "firmes, no duros, en la aplicación de la ley".

Preguntada por la actuación de sus predecesoras respecto al movimiento "indignado", que no ha querido "prejuzgar", Cifuentes ha dicho que tiene "la impresión de que quizás no es que no se haya aplicado (la ley) pero se ha querido mirar hacia otro lado".

Ha reconocido que no sabe si hubiera ordenado una intervención policial contra el campamento "indignado" que ocupó durante meses la Puerta del Sol pero ha afirmado que en todo caso no hubiera permitido "un asentamiento de dos meses en pleno centro de Madrid" ni que "se incumpliera una resolución judicial de la Junta Electoral Central que prohibía esa concentración en una jornada de reflexión".

A su juicio, "esa indignación tiene cierta razón" por el gran porcentaje de paro, sobre todo juvenil, que hay en España, pero debería expresarse como "una indignación democrática".

Para casos similares, Cifuentes va a recurrir al diálogo para "tratar de evitar la conflictividad, porque es negativa para todos, a nadie conviene y a nadie interesa", pero si ese diálogo no fructifica va a "internar preservar el derecho que tienen los ciudadanos no solamente a poder pasearse con tranquilidad sino a poder estar seguro".

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