Publicado: 26.12.2013 12:21 |Actualizado: 26.12.2013 12:21

Cifuentes vuelve a culpar a grupos de extrema izquierda de la violencia en las manifestaciones en Madrid

La delegada del Gobierno cifra en 150 las personas que se dedican a provocar incidentes en Madrid y que pertenecen a Bukaneros e Izquierda Castellana. Asegura que no está en las "guerritas" por las candidaturas del PP para 2015.

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La delegada del Gobierno en Madrid ha señalado hoy que es un grupo "muy pequeño, no más de 150 personas", el que "va a reventar las manifestaciones y provocar incidentes" en Madrid. Según ha detallado en una entrevista en RNE, en este grupo estarían conocidos colectivos de extrema izquierda. "Los informes policiales indican que cuando se producen incidentes normalmente hay una parte del grupo Bukaneros e Izquierda Castellana metidos en este tipo de líos", ha añadido. La delegada se ha referido a la manifestación del 14 de diciembre, que terminó con una carga policial y con 34 heridos leves, la mitad agentes, donde estos grupos "aprovecharon que estaban familias paseando por Madrid para quemar contenedores y cajeros, dificultando mucho la actuación de la Policía".

A Cifuentes también le ha llamado la atención la manera en la que algunos medios de comunicación reflejan este tipo de sucesos. "Parece que a veces esto es Grecia y no lo es. La inmensa mayoría de las manifestaciones son pacíficas", ha apostillado. A este respecto, la representante del Gobierno central en Madrid ha apuntado que el derecho de protesta "es respetable y hay que protegerlo" y que precisamente, la nueva ley de Seguridad Ciudadana que se está tramitando "pretende proteger este derecho pero también impedir o poner más difícil que se pueda hacer actos vandálicos".

La 'ley Fernández' "sólo busca proteger el derecho de expresión y manifestación", según la dirigente madrileña"Que le llamen ley mordaza es una forma de buscar un titular que venda muy bien pero cuando se conoce la ley, tiene poco sentido porque la ley quiere proteger el derecho de expresión y manifestación de los ciudadanos y quiere castigar el comportamiento de una minoría muy pequeña de personas que utilizan las concentraciones y manifestaciones para provocar disturbios violentos e incidentes", ha insistido.

Preguntada por dicha ley, Cifuentes la considera "muy necesaria" porque "hay que actualizar las leyes" y la anterior era de 1992, "que no podía prever comportamientos sancionables como los que tienen que ver con las nuevas tecnologías, como por ejemplo algo tan dañino como apuntar con un puntero láser a una aeronave". Según ha explicado, la nueva norma también responde a que en el nuevo Código Penal desaparecerán las faltas y sólo habrá delitos, por lo que "lo que antes eran faltas ahora son comportamientos sancionables administrativamente".

La delegada también ha asegurado que esta ley no pretende ser un traje a medida contra los nuevos movimientos como Rodea el Congreso y el 15M, que no suelen pedir autorización previa a la Delegación para convocar concentraciones. "Manifestarse alrededor del Congreso cuando hay sesión del Pleno es considerado ya delito por parte del Código Penal cuando se hace interfiriendo el periodo de sesiones y existe una sentencia del Tribunal Supremo que lo prohíbe. La ley pretende recoger en un texto legal lo que viene siendo una jurisprudencia de los tribunales de Justicia", ha agregado.

No obstante, Cifuentes ha recordado que la ley está todavía en un estado inicial y queda todavía la tramitación parlamentaria y el paso por diferentes consejos. "Va a sufrir modificaciones y espero que se apruebe con un amplio consenso. Se va a modificar para adaptarla a las propuestas de otros grupos, pero hay que tener voluntad porque si el PSOE sale, como ya ha hecho, criticando la ley desde el inicio se ve poca voluntad de diálogo que tienen", sostiene.

De hecho, se ha mostrado "sorprendida" por las críticas socialistas teniendo en cuenta que las multas de la ley de 1992 "son prácticamente similares a la actual y en todo caso inferiores a la ley del Deporte de 2007". "No he entendido que quemar un contenedor en el entorno de un estadio durante un partido se pueda sancionar con 60.000 euros y hacerlo en una calle a tres manzanas no se pueda sancionar. No tiene sentido. Si un comportamiento es reprobable, que lo sea en toda momento y situación", ha recalcado.

Sobre el camión policial lanza-agua que quiere comprar el Ministerio del Interior para utilizarlo en manifestaciones, Cristina Cifuentes ha indicado que responde a una decisión de "operativa policial" y que desde que lleva en el puesto, no han utilizado este tipo de vehículos. "Son unos vehículos permitidos y se utilizan en otros muchos países europeos. En España tenemos cinco y están necesitados de mantenimiento. Me dicen que el objetivo es cuando hay una barricada y se prende fuego y actuar de una manera inmediata antes de que vengan los bomberos, no contra los manifestantes, sino para apagar el fuego, utilizando el principio de proporcionalidad. La Policía es un Cuerpo muy profesional que sabe muy bien de qué manera actuar y no provocar un mal mayor del que pretende evitar", ha afirmado.

La delegada del Gobierno en Madrid también ha comentado el desafío independentista y ha manifestado que "no coincide una España sin Cataluña ni una Cataluña sin España" y que ambas se necesitan. "Juntos podemos llegar más lejos, ser más fuertes y atacar mejor la crisis. Separados y divididos nos vamos a quedar donde estamos", ha dicho.

"Si mi partido me dice que tengo que ir a Vitigudino pues me voy", afirma al delegadaAdemás, ha destacado que el Gobierno catalán pretende meter a los ciudadanos en "un pulso" que les perjudica porque "sin España estarían automáticamente fuera de Europa y del euro. "La Constitución lo dice claramente: España es indivisible y la soberanía nacional reside en el pueblo español", ha dicho.

Sobre su futuro político, Cifuentes ha subrayado que ese debate "no está abierto y ahora no toca abrirlo" ya que le quedan dos años en la Delegación del Gobierno y está "muy satisfecha y con muchísimo trabajo". En este sentido, ha tildado de "leyenda urbana" las encuestas internas del PP sobre los candidatos a la Alcaldía y la Comunidad, aunque cree que "está bien que en un momento dado se pueda testar el grado de satisfacción o de insatisfacción de los ciudadanos". "El objetivo de las encuestas tiene que ser ése, ver en qué se pude fallar y cuáles son los puntos fuertes. Hablar de candidatos no toca, es muy pronto. Eso introduce una presión adicional para quienes están gobernando en un momento muy complicado y ellos se tienen que centrar en su tarea y no en encuestas", considera.

De hecho, a preguntas de los periodistas, ha negado que haya hablado con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, sobre la candidata al Consistorio pero sí de "de otras cosas que interesan y afectan a la ciudadanía". "De lo otro no, que no tiene sentido. Ni estoy en esas guerritas ni voy a estarlo. Yo estoy en lo que se tiene que estar, que es la Delegación del Gobierno", ha insistido. La delegada ha esgrimido que "no tiene sentido pensar en lo que uno quiere hacer en los próximos años", ya que no depende de ella, sino del partido y de los ciudadanos que votan. "Ahora la vida la planifico a corto plazo. La vida hay que vivirla un poco al día", ha asegurado, tras el grave accidente de tráfico que sufrió este verano.

Eso sí, ha dejado abierta la ventana a lo que le pida en el futuro el PP. "Si mi partido me dice que tengo que ir a Vitigudino [Salamanca] pues me voy. Uno tiene que hacer lo que debe en un partido, no lo que quiere", ha concluido.