Publicado: 10.08.2015 14:54 |Actualizado: 10.08.2015 14:54

Cinco años de cárcel por robar 20 euros con una navaja a un cura 

Con el rostro oculto tras un pasamontañas y provisto de un arma blanca, robó 20 euros a un párroco cuando éste se encontraba rezando. El religioso sufrió un leve edema, así como eritema nasal, , aunque no le han quedado secuelas de ningún tipo.

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ALICANTE.- La Audiencia de Alicante ha confirmado una pena de cinco años de cárcel impuesta a un hombre que, con el rostro oculto tras un pasamontañas y provisto de un arma blanca, robó 20 euros a un cura cuando éste se encontraba rezando en una parroquia, a quien también amenazó y agredió.

En una sentencia facilitada hoy por el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), la sección segunda de la Audiencia de Alicante desestima el recurso de apelación interpuesto por el acusado y acepta los hechos por lo que fue condenado en marzo pasado por un juzgado de lo Penal tras un juicio rápido.



El robo se produjo alrededor de las nueve de la mañana del pasado 28 de febrero en el interior de la parroquia San Jorge, en el municipio alicantino de Alcoy, cuando el sacerdote se hallaba de espaldas a la puerta y rezando en un banco de cara al altar.

En ese momento, el ladrón, con un pasamontañas, accedió a la parroquia, se dirigió al cura y le colocó en el cuello un arma blanca (abrecartas o estilete) para exigirle el dinero que llevaba. El religioso le dio un billete de 20 euros que tenía en el bolsillo y aprovechó que el acusado perdía el equilibrio para intentar zafarse de él.

Sin embargo, el procesado se abalanzó sobre el cura, a quien agredió antes de abandonar la parroquia a la carrera y salir a la calle. A continuación, el sacerdote llamó a la Policía Local de Alcoy, que, gracias la descripción facilitada por él, localizó al supuesto ladrón, a quien se le intervinieron entre sus pertenencias un abrecartas y un billete de 20 euros.

Después, los agentes pusieron al sospechoso frente al cura, quien le reconoció como autor de los hechos por su voz, vestimenta y "el fuerte olor a colonia que despedía", por lo que fue detenido, según la sentencia.

A consecuencia de los hechos, el religioso sufrió un leve edema, así como eritema nasal sin deformidad al nivel de los huesos propios, sin heridas y con restos hemáticos en fase nasal izquierda, precisando para su curación de una única asistencia facultativa, aunque no le han quedado secuelas de ningún tipo.