Publicado: 09.07.2014 22:22 |Actualizado: 09.07.2014 22:22

Cinco autonomías del PP y de CiU desgravan por especular en el mercado bursátil que utilizó Gowex

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Durante los últimos cuatro años Gowex, la empresa que protagoniza el penúltimo escándalo financiero del país, fue la joya de la corona del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), la bolsa para pymes. Jenaro García, el presidente y fundador de la empresa, recibió premios, halagos, parabienes, subvenciones y contratos públicos. Pero detrás del oropel todo era pura ficción: García ha confesado hace pocos días que desde 2010 falseó las cuentas de la empresa. Aunque aún es pronto para determinar el número exacto, las primeras estimaciones cifran en 5.000 los inversores de Gowex que pueden ver cómo se esfuma su dinero.

Pero quizá lo más llamativo sea que Gowex también se benefició de forma indirecta de los impuestos que pagan los ciudadanos: hasta cuatro comunidades gobernadas por el PP (Madrid, Aragón, Galicia y Murcia) y una por CiU (Catalunya) permiten desde hace años a los contribuyentes deducciones en el tramo autonómico de su declaración del IRPF si invierten en acciones de empresas que coticen en el MAB, como es el caso de esta empresa especializada en redes wifi.

De hecho, uno de los principales reclamos que utilizaba Gowex para atraer inversores era publicitar que esa inversión en la empresa se podía deducir luego al pagar los impuestos

De entrada suena raro que se permita a los contribuyentes desgravar lo que se invierte en bolsa, pero hay que decir que eso sólo ocurre en el caso de las empresas que cotizan en el MAB. Esta deducción, además, es autonómica y voluntaria con lo que aplicarla queda a expensas de la voluntad de las Comunidades Autónomas: unas lo hacen y otras no.

La excusa para hacerlo es en principio impecable: se trata de impulsar la creación de nuevas empresas y facilitar su financiación. La Comunidad de Madrid, en su página web, alardea de que esta deducción debería servir "para paliar la crisis económica y contribuir al crecimiento de las empresas madrileñas y a la creación de empleo". Cosa que ponen en tela de juicio diversos expertos fiscales.

"En un principio puedes pensar que esta deducción autonómica tiene sentido por los objetivos que persigue" señala Luis del Amo, secretario técnicodel Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), "pero su efectividad es muy dudosa". Del Amo cree que habría que hacer un análisis de los costes que implica una deducción de este tipo y los beneficios que aporta. No se ha hecho. Además, él es de los que piensa que esta medida no consigue nada: "Me temo que ayuda muy poco a que las empresas encuentren financiación, pues hay otras formas de conseguirlo". Del Amo recuerda que este año el Gobierno de Mariano Rajoy ha implantado otra deducción, ésta de ámbito estatal, que permite deducciones fiscales en el IRPF cuando se invierte en  nuevas empresas que no coticen en el MAB.

Luis del Amo (REAF): "La fiscalidad no vale para todo. ¿Por qué los contribuyentes tienen que financiar las inversiones de otros?"

José María Mollinedo, secretario general del sindicato de los subinspectores de Hacienda (Gestha), también cuestiona la efectividad de esta deducción y aporta datos: "En Catalunya y en Madrid se aprobó esta deducción en 2010. Los últimos datos de los que disponemos, los del año 2012, señalan que ese año 214 personas en Catalunya se acogieron a esa deducción sobre un total de 3,4 millones de contribuyentes. En el caso de Madrid fueron 180 personas sobre un total de 3,1 millones de contribuyentes". 

Hagan la suma y verán que la cifra es ridícula: entre Madrid y Catalunya, 394 personas sobre un total de 7,5 millones. En Aragón, la cifra es tan baja que la propia Administración no da datos "porque no tiene valor estadístico", señala Mollinedo. Éste apunta una explicación a tan escaso éxito: "Puede que muchos de los que invierten en empresas que cotizan en el MAB  lo hagan a través de sociedades, no a título personal". Mollinedo señala además que esta deducción autonómica no es la única "con poco sentido": "Muchas veces las condiciones que imponen las autonomías para acceder a una deducción fiscal son tan leoninas que apenas se beneficia nadie de ellas". 

Pero aunque pocos, los contribuyentes que se acogieron a esta deducción sí que obtuvieron beneficios importantes: una desgravación media de 3.337 euros en Catalunya y de 1.083 euros en Madrid.

Pese a su escasa utilidad, los gobiernos autónomicos del PP y de la Generalitat de Catalunya mantienen esta deducción y lo cierto es que Gowex explotó todo lo que pudo la existencia de esa deducción para atraer a inversores. Esto último no gusta demasiados a los expertos, pese a que desde un punto de vista fiscal, y por lo que se refiere a Gowex, no se puede decir que se cebara la mecha del desastre. "Yo soy de los que piensan que la fiscalidad no vale para todo. ¿Por qué los contribuyentes tienen que financiar las inversiones de otros? Yo creo que no debe ser así", sostiene del Amo. La pregunta queda en el aire.

Aragón. Los contribuyentes de esta Comunidad pueden deducirse el 20% de las cantidades invertidas en la suscripción de acciones de empresas del MAB que hayan ampliado capital, con un importe máximo de 10.000 euros. La medida entró en vigor en enero de 2011. 

Catalunya. También los inversores con domicilio fiscal en esta Comunidad se deducen desde 2010 un 20% de las inversiones en empresas del MAB que hayan ampliado capital, con un máximo de 10.000 euros.

Galicia. Desde enero de 2013 la deducción del IRPF es de un 15% de las inversiones en empresas que amplíen capital en el MAB, con un límite máximo por declaración de 4.000 euros.

Madrid. Fue la primera en aprobar esta desgravación fiscal en 2010. El gravamen que se aplica sobre la deducción es de un 20%, con un límite máximo de 10.000 euros por contribuyente.

Murcia. Ha sido la última en incorporar esta medida y lo ha hecho con una deducción del 20% y un límite máximo de 10.000 euros por contribuyente.