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Los cinéfilos trotamundos ya tienen su "lonely planet"

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Cinéfilos y trotamundos cuentan ya con la guía de viajes perfecta: un libro que recopila dieciocho ciudades para deambular en cuerpo y alma por los escenarios que recorrieron sus héroes del celuloide.

Nueva York, París, Los Ángeles, Londres, San Francisco, Barcelona, Buenos Aires, Madrid, Roma, Berlín, Venecia, Moscú, Hong-Kong, Estambul, Viena, Sydney, México DF y Tokio son, por ese orden, por donde Rafael Dalmau y Albert Galera llevan de la mano al lector en su libro "Ciudades del Cine", editado por Raima Edicions.

Estos dos historiadores del Séptimo Arte y "turistas no accidentales" preparan ya el segundo tomo de la colección que inauguraron con "Ciudades del Cine" y que dirigen, y la cual aspira a alcanzar una quincena de títulos, según manifestó a Efe Dalmau.

"Ciudades del Cine" es más para turismo en pareja o en familia, mientras que "Rutas del Cine", el libro que esperan publicar para antes de este verano, está enfocado para aventureros, bromeó Dalmau.

Avanzó que hablarán de películas como "Thelma y Louise" (1991), de Ridley Scott, o de "Con la muerte en los talones" (1959), de Alfred Hitchock, en las que los protagonistas tienen que viajar y contarán por qué lo hacen, además de explicar la ruta que siguen y aportar los mapas del trayecto que recorren en su periplo.

Dalmau, que se "duerme" en el teatro y que "odia" la televisión, adora, por contra, el cine porque, según manifiesta, "te da la posibilidad de moverte, de viajar, de soñar, de abstraerse de la realidad, lo que a veces es una necesidad".

También le gusta viajar, pero asegura que el punto de partida de este proyecto que ahora co-dirige con Galera nunca fue la vertiente de guía turística para cinéfilos que pueden tener estos libros.

En "Ciudades del Cine", Dalmau y Galera proponen a los cinéfilos trotamundos cuatro enfoques diferentes de cada destino, tantos como películas aportan para retratar a las urbes seleccionadas.

Salvo para las localizaciones de las cuatro ciudades del último capitulo -Viena, Sydney, México DF y Tokio- que se ajustan únicamente al retrato que de ellas hicieron, respectivamente, Carol Reed en "El tercer hombre" (1949), Peter Weir en "La última ola" (1977), Alejandro González Iñarritu en "Amores perros" (2000) y Sofía Coppola en "Lost in Traslation" (2003).

Su representatividad, su faceta indiscutible como plató cinematográfico fue el criterio seguido por Dalmau y Galera en la elección de la mayoría de su ramillete de metrópolis de cine.

Fue el caso de Nueva York, "la ciudad preferida por el cine, la más filmada e inmortalizada", pero también el de París, la "romántica por excelencia"; de la "amable, cariñosa y perfecta" San Francisco; de Madrid y sus "contradicciones"; de Roma que va "de Cristo a Fellini"; o de Barcelona que se proyecta "más allá del mar".

Otras ciudades las incluyeron por "obligación moral". Es el caso de las cuatro del capitulo final, de Buenos Aires y de Hong Kong.

Y faltar sólo faltan urbes del continente africano porque -asegura Dalmau- todas las que han encontrado sólo tienen decorados y además son "horrorosos", incluida la mítica "Casablanca".

En cuanto a las películas, el criterio fue sencillo: eligieron los filmes que a ellos más les gustan, y eso puede explicar la presencia por partida doble de cuatro realizadores.

Es el caso de Woody Allen, con "Manhattan (Nueva York) y Macth Point (Londres); de Alfred Hitchcok, con "Frenesí" (Londres) y "Vértigo" (San Francisco); de Pedro Almodóvar, con "Todo sobre mi madre" (Barcelona) y "La flor de mi secreto" (Madrid); y con Wong Kar-wai, con "Happy Together" (Buenos Aires) y "Chungking Express" (Hong Kong).

Otro punto homogeneizador del libro es que trata de destilar optimismo, como la mayor parte de las películas que lo pueblan.