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Una cinta iraquí explora la adicción de los soldados al peligro

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En "The Hurt Locker", la última película sobre la guerra de Irak, un experto endesactivación de bombas asume riesgos más allá del cumplimiento del deber cuando se da cuentaque es lo único que le hace sentirse realmente vivo: jugar con la muerte.

La directora Kathryn Bigelow, en su primera obra en seis años, explora por qué, en un tiempo en elque la mayoría de los ejércitos están llenos de voluntarios y no de reclutas, muchos hombres eligenluchar.

El sargento primero William James, interpretado por Jeremy Renner, se hace cargo de un equipode artificieros en Bagdad, y se arriesga acudiendo a sitios donde no tiene que ir.

La película, que se estrenó el jueves en el Festival de Cine de Venecia, está llena de tensión yviolencia, y hace un retrato básicamente comprensivo de un grupo de hombres unidos en un infiernoque los afecta de diferentes maneras.

Desde el punto de vista de un soldado paranoico que cuenta los días que le quedan para volver acasa, cada montón de escombros en medio de la calle puede ser una bomba y cada peatón puedeser un asesino.

"Es casi un pequeño sucio secreto de la guerra el que, con lo horrible que es, hay algunoshombres que por la intensidad de la experiencia lleguen a sentirse seducidos", dijo Mark Boal, elguionista que estuvo en Irak como reportero en 2004.

Bigelow, para quien "The Hurt Locker" es la primera obra desde el drama del submarino "K-19: TheWidowmaker" en 2002, dijo que quería intentar que la audiencia viviese las situaciones a las que seenfrentan los soldados cada día en Irak.

"Mi interés era dar a este conflicto un rostro humano y permitir al público a sentir realmente lo queexperimenta un soldado", dijo la cineasta estadounidense a los periodistas.

"Creo que esta es una guerra de la que se informa poco en mi país, así que esa es otra razón parahacerla", añadió Bigelow.

El productor Greg Shapiro es consciente de que las películas basadas en la invasión y ocupaciónde EEUU en Irak tienen difícil encontrar audiencias en su país.

"Es un mercado muy difícil para las películas de guerra de Irak", dijo. "No hay muchas ganas deellas en Amércia por el motivo que sea".

"Hasta ahora no había muchos deseos de verlas, pero afortunadamente esta película presenta laguerra desde una distinta y nueva perspectiva que la gente no ha visto, así que esperemos que esoquizá rompa la tendencia en América".

/Por Mike Collett-White/