Público
Público

Las ciudades candidatas a los juegos olímpicos pulen sus mensajes en San Petersburgo

Madrid defendió la solidez de su economía y apuntó que todas las previsiones apuntan que crecerá en los próximos 5 años

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Madrid, Tokio y Estambul, las tres ciudades candidatas a organizar los Juegos Olímpicos de 2020, ajustaron hoy los mensajes para subrayar sus fortalezas en las presentaciones que hicieron en San Petersburgo, ante la asamblea de federaciones, cuando faltan 100 días para la elección.

La palabra 'seguridad' es la cuerda a la que se amarran todas las aspirantes para ver quién se apunta el menor índice de riesgo.

Madrid abordó sin miedo las dudas sobre la incidencia de la crisis económica en el recorrido de la candidatura y dio un papel protagonista al secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, que hizo una invitación al optimismo. 'La economía española tiene unos fundamentos sólidos. Todas las previsiones apuntan a que España crecerá en los próximos cinco años', destacó. Habló del presupuesto de candidatura, que ronda los 1.500 millones de euros, como 'uno de los más bajos de la historia olímpica', y se refirió a los estudios que apuntan que la concesión de los Juegos a Madrid repercutiría en 5.000 millones de dólares en el PIB, crearía 75.000 empleos directos y atraería un número extra de 800.000 turistas.

Alejandro Blanco, presidente de la candidatura, dijo que Madrid no considera las fallidas candidaturas a los Juegos de 2012 y 2016 'como una derrota', porque la ciudad 'ganó mucho'. 'Nos proporcionaron esta oportunidad de presentar ahora un plan mejor. Creemos que este es el momento de mostrar al mundo lo que hemos invertido. Madrid 2020 no es una candidatura de promesas o de sueños, porque ya los hemos construido', afirmó Blanco.

La alcaldesa Ana Botella dijo que todos las administraciones públicas se han puesto de acuerdo en los últimos 15 años en torno a las candidaturas olímpicas, 'un milagro' en la política. 'A todos los alcaldes nos gusta pensar que nuestra ciudad es única', admitió, 'pero Madrid es más una emoción que un lugar. Es una gran agrupación de pequeños barrios, cada uno con sus características', describió Botella.

Estambul insistió en su presentación en la proyección de Turquía 'no como país emergente, sino emergido' y el presidente de la candidatura, Hasan Arat, dijo que el Movimiento Olímpico debe aprovechar la ocasión de alcanzar 'no solo a una nueva región, sino también a una nueva cultura'. 'Estambul une el este y el oeste. Por primera vez los Juegos pueden ser a la vez asiáticos y europeos', indicó, y subrayó que Turquía tiene 'la población más joven de Europa', preparada para difundir 'un mensaje de armonía y de paz'. El ministro de Juventud y Deportes, Suat Kiliç, presentó a las federaciones un aluvión de datos económicos, que resumió en que 'Turquía es actualmente la decimosexta economía mundial, y tiene previsto entrar en el 'top ten' en 2023'.

Pero si alguien presumió de economía fue Tokio, cuyo gobernador, Naoki Inose, afirmó que si esa ciudad fuera un país, estaría por sus cifras 'entre los diez primeros del mundo'. El presidente de la candidatura, Tsunekazu Takeda, defendió su proyecto como el de toda Asia, un continente 'con 1.000 millones de jóvenes'. 'Haremos unos Juegos maravillosos para promocionar los valores olímpicos en las nuevas generaciones. Y pondremos toda nuestra creatividad a beneficio del deporte. No se pueden separar el cómo y el porqué en la organización de los Juegos', afirmó. Masato Mizuno, consejero delegado de Tokio 2020, mostró con orgullo el creciente apoyo popular a la candidatura, un punto en el que flojearon en su intento para 2016: el respaldo ha crecido desde 2012 del 52 al 77 por ciento.

La próxima presentación de las tres candidatas será los días 15 y 16 de junio en Lausana (Suiza), durante la asamblea de comités olímpicos nacionales, donde tendrán apenas 15 minutos cada una para intervenir. Más ambiciosa será la exposición del 3 de julio ante los miembros del COI, también en Lausana, donde podrán hablar durante 45 minutos, tendrán otros tantos para contestar a preguntas y una mañana entera, al día siguiente, para encuentros cara a cara con los votantes.