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Las clases populares pagan una crisis que no originaron

El 10% más rico de EE.UU. posee el 81,2% de todas las acciones de Bolsa en Wall Street, mientras el 60% de la población apenas tiene un 2,5%

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'Somos el 99%', lema del movimiento

El movimiento Occupy Wall Street tomó las calles de Nueva York el 17 de septiembre inspirándose en el 15-M y la Primavera Árabe. Desde entonces reivindican en su web que representan al 99% de la población estadounidense: 'Nos están echando a patadas de nuestros hogares. Nos vemos obligados a elegir entre alimentos y alquiler. Se nos niega una atención médica de calidad. Trabajamos largas horas por poco dinero y ningún derecho. El 1% de la población se beneficia de todo, nosotros de nada. Somos el 99%'.

Desigualdad salarial: Sólo el 0,05% supera el millón

Dos tercios de la población de EEUU ganan menos de 40.000 dólares (29.500 euros) al año (y suelen tener que pagarse hasta el seguro médico), mientras que sólo el 0,05% supera el millón de dólares anuales. Desde la quiebra de Lehman Brothers, en 2008, la disparidad de salarios entre los que más cobran y los que menos ha aumentado, igual que también lo ha hecho la diferencia entre los sueldos masculinos y femeninos. Según un informe de la OIT, la crisis ha dinamitado la progresiva reducción de la brecha entre sexos y las mujeres vuelven a cobrar menos del 80% del salario de los hombres.

Impuestos injustos: Las tasas a los ricos disminuyen

'El 1% más rico en EEUU pagaba alrededor del 50% en impuestos en 1980. Esa cantidad se ha ido reduciendo con los años y en la actualidad paga un 30% en tasas, una rebaja impositiva muy superior a la de los otros grupos', explica David Leonhardt, jefe de la oficina de Washington de The New York Times'.

Impunidad legal: Ni un solo banquero ha sido imputado.

La crisis mundial se originó en Wall Street, el epicentro del sistema financiero. Bancos de inversión, aseguradoras y agencias de calificación se aprovecharon de la desregulación para crear un mercado de bonos basura que finalmente se vino abajo. Pero hasta la fecha ningún directivo de las compañías de EEUU implicadas está imputado por su relación con el hundimiento de la economía.