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El comercio es la herramienta esencial para superar la crisis y debe fomentarse

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El comercio es una de las herramientas esenciales para salir de la crisis económica, por lo que hay que aplicar todos los mecanismos disponibles para fomentarlo, según concluyeron hoy los responsables de las principales instituciones multilaterales y económicas del mundo.

"El comercio no es sólo una consecuencia de la recuperación económica, sino también un factor de crecimiento que ayuda a dicha recuperación", afirmó Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló que "el comercio tiene un enorme potencial como máquina de crecimiento económico sostenido y de desarrollo".

Ambos participaron en la sesión inaugural de la segunda reunión de revisión del mecanismo Ayuda al Comercio, creado en 2005 por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y basado en la transferencia de fondos, asistencia técnica, recursos humanos y todo lo que ayude a fomentar el intercambio de bienes y capitales en los países pobres.

Tanto Strauss-Kahn como Ban Ki-moon hicieron hincapié en señalar que el comercio es una herramienta esencial de desarrollo, por lo que hicieron un llamamiento para fomentarlo lo mejor y más rápido posible para evitar una catástrofe.

"La actual crisis financiera y económica global ha tenido un severo impacto en la demanda. Está comprobado que el comercio internacional declinará este año un 10 por ciento. A menos que la dirección de la crisis se modifique pronto, podría acabar con todo el esfuerzo realizado por los países pobres en las últimas dos décadas en la lucha contra la pobreza", afirmó Ban.

Una opinión que comparte el director general de la OMC, Pascal Lamy, quien sostuvo que la crisis mundial es "uno de los mayores desafíos que ha enfrentado el sistema multilateral de comercio desde su creación".

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, recalcó que el comercio ha sido uno de los sectores más golpeados por la contracción global de la economía.

Zoellick reveló que, según las estimaciones de su institución, tan sólo en los últimos nueve meses las exportaciones de los países de Europa oriental han caído el 35 por ciento; las de Asia del este, el 25 por ciento; y las de América Latina, el 20 por ciento.

Por ello, todas las autoridades que hoy tomaron la palabra apoyaron el mecanismo de Ayuda al Comercio.

"En estos momentos de crisis económica es cuando la Ayuda al Comercio es más relevante que nunca", sostuvo Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El secretario general de la OCDE, Angel Gurría, aludió a uno de los aspectos que los opositores al mecanismo de Ayuda al Comercio usan con asiduidad: este fenómeno no es nada más que una redistribución de los fondos que antes iban dirigidos hacia la cooperación en general y que ahora se canalizan hacia al comercio.

"Tenemos que asegurarnos que las ayudas son nuevas y no una redistribución de otras partidas preexistentes", señaló Gurría.

Nadie puede predecir hasta cuándo durará el periodo de recesión, aunque Strauss-Kahn precisó hoy que se espera que los primeros signos de recuperación de la economía mundial se perciban en el primer semestre del 2010.

Mientras esta recuperación no se concreta, Zoellick advirtió del riesgo del aumento del proteccionismo comercial.

El presidente del BM comparó el nivel de proteccionismo actual con una "fiebre todavía ligera", que "no ha llegado a ser una gripe", pero sostuvo que la situación puede empeorar.

El responsable del FMI alertó contra el "proteccionismo financiero" de los países ricos porque afecta negativamente a las naciones más pobres.

"El proteccionismo financiero tiene los mismos efectos nefastos que el proteccionismo tradicional, y es más difícil de comprobar y de combatir. Debemos levantar nuestra voz contra ese proceso", recalcó Strauss-Kahn.

Hubo espacio, finalmente, para la nunca concretada reivindicación de concluir la Ronda de Doha, el proceso de liberación comercial que se negocia desde hace más de ocho años y que, en la práctica, está paralizado desde hace 12 meses.

Todos los asistentes consideraron, una vez más, que la conclusión de la Ronda sería una de las herramientas más eficientes para ayudar, a través de la apertura de mercados, al desarrollo económico de los países más pobres.