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Comienza en Buenos Aires una muestra de películas españolas en una sala "recuperada"

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Buenos Aires acoge desde hoy una muestra de películas españolas, en su mayoría aún no estrenadas en Argentina, en una antigua sala de cine que busca recuperar la identidad que tuvo cuando décadas atrás la gestionaba un inmigrante gallego.

La inauguración de la muestra, que se extenderá hasta el próximo 12 de septiembre en el cine porteño Parque Xacobeo, comenzará con el clásico cinematográfico "Marcelino Pan y Vino" (1955), dirigida por Ladislao Vajda, que obtuvo el premio Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 1955.

El ciclo, que permite ver películas en sesión continua como en los antiguos cines de barrio, incluye además obras recientes como "Camino" (2008), de Javier Fesser, polémica cinta basada en una historia real que obtuvo seis premios Goya en 2009.

Las relaciones artísticas entre Argentina y España quedarán plasmadas en la película "Celda 211" (2009), de Daniel Monzón, donde participa el actor argentino Alberto Ammann, ganador del Goya al mejor intérprete revelación en 2009.

También se podrá ver "¿Y tú quién eres?" (2007), del director Antonio Mercero, que cuenta con Manuel Alexandre y el ya desaparecido José Luis López Vázquez.

Además, el festival incluye "Planet 51" (2009), de Jorge Blanco y Javier Abad, ganadora en 2010 del premio Goya en la categoría de mejor película de animación.

Otras cintas españolas seleccionadas para el festival son "El amor de las praderas" (2008), dirigida por Ignacio Vilar; "Al final del Camino" (2009), de Roberto Santiago; "Los muertos van deprisa" (2009), firmada por Ángel de la Cruz; y "Al sur de Granada" (2003), de Fernando Colomo.

La sala de cine, situada en el barrio porteño de Villa del Parque, fue reabierta este año por el argentino Fabián Pérez después de veinte años de permanecer cerrada para recuperar el espíritu que tuvo cuando la gestionaba Manolo -es lo único que se conoce de su identidad- a mediados del siglo pasado.

Este argentino de 45 años, cuyos abuelos conocían al inmigrante gallego, se interesó por aquel viejo cine de barrio que "tanta magia y emoción" le dieron en su infancia y decidió "recuperarlo", contó Pérez.