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Comienza el juicio a Ibarretxe y López por reunirse con Batasuna

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Por Arantza Goyoaga

Casi tres años después de la querella del Foro de Ermua, el jueves comienza en Bilbao el juicio contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el candidato del PSE a presidir Ajuria Enea, Patxi López, por haberse reunido con miembros de Batasuna durante el proceso de paz que coincidió con la tregua de ETA en 2006.

Además de Ibarretxe y López, están encausados en este proceso el portavoz socialista, Rodolfo Ares; el ex dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi y otros cuatro miembros de la formación ilegalizada actualmente presos y que acudirán a la vista oral escoltados por agentes de la policía. Se trata de Pernando Barrena, Rufi Etxeberria, Olatz Dañobeitia y Juan José Petrikorena.

Todos ellos se sentarán este jueves en el banquillo de los acusados a partir de las nueve y media de la mañana y seguirán haciéndolo durante al menos las nueve sesiones previstas. Si todo transcurre con normalidad y sin retrasos, el juicio quedará visto para sentencia el día 22, aunque la sala en la que se desarrollará el juicio está reservada hasta el 29 de enero por si se produjeran dilaciones.

Alrededor de 150 profesionales de medios de comunicación realizarán la cobertura informativa del evento. Además y, dada la expectación generada, 30 ciudadanos podrán acceder al salón de vistas después de que el Tribunal decidiera sortear otras tantas plazas para acceder al juicio.

La acusación popular, ejercida por las asociaciones Foro de Ermua y Dignidad y Justicia, acusa a los miembros de Batasuna de los delitos de desobedecía tipificados en el artículo 556 del Código Penal, mientras que Ibarretxe, López y Ares están imputados como cooperadores necesarios de dichos delitos de desobediencia.

El Foro de Ermua solicita dos años y nueve meses de prisión para Ibarretxe, nueve para los dirigentes socialistas y entre uno y cuatro años para los imputados de Batasuna, además de inhabilitación para cargos públicos. Dignidad y Justicia ha pedido penas de entre uno y cuatro años para los encausados. La Fiscalía, por su parte, considera que no hubo delito e las reuniones con Batasuna por lo que pedirá la absolución.

Según las previsiones del propio Tribunal Superior de Justicia, los procesados declararán entre el día 8 y el 12 de enero, y a partir de entonces se abrirá la ronda de testigos propuestas por la acusación popular, y por las defensas de Ibarretxe y de los miembros de Batasuna, puesto que el PSE no propuso la comparecencia de ninguno.

Así, está previsto que el 14 de enero declaren ante el tribunal dirigentes políticos vascos como la portavoz de Gobierno, Miren Azkarate; los presidentes del PNV, Iñigo Urkullu, y de EA, Unai Ziarreta; el ex presidente peneuvista Josu Jon Imaz o los ex dirigentes sindicales de ELA, José Elorrieta, y de LAB, Rafa Díez Usabiaga.

No acudirán al Palacio de Justicia de Bilbao otros testigos citados por la defensa del lehendakari como José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero o Alfredo Pérez Rubalcaba, pero declararán por escrito, como les permite el artículo 412 de la ley de Enjuiciamiento Criminal.

El día 15 los citados serán figuras internacionales como el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel; el ex presidente de Italia Francisco Cossiga o el sacerdote norirlandés Alec Reid.

En la primera sesión del juicio está previsto que la defensa de Ibarretxe pida la suspensión del proceso y el archivo de la causa. Para ello plantearán como cuestión previa dos precedentes judiciales: La sentencia del Supremo que archivaba la querella contra Zapatero por considerar que no hubo delito en que el presidente autorizara la reunión entre los socialistas vascos y los dirigentes de Batasuna; y la resolución del alto tribunal en el "caso Botín" en la que sentenció que no cabe abrir juicio oral sólo a instancias de la acusación popular, como ocurre en el caso que se juzga.

Ambos precedentes ya fueron planteados durante el proceso de instrucción y rechazadas igualmente.

"ESPERPÉNTICO"

La víspera del comienzo del juicio, el Euskadi Buru Batzar del PNV (órgano ejecutivo del partido) hizo pública una declaración en la que señalaron como "particularmente grave y significativo que el máximo representante institucional de un país sea enjuiciado por mantener reuniones públicas y con un fin legítimo con otros políticos".

El PNV pidió al alto tribunal vasco "que se extremen al máximo las garantías procesales de todos los imputados, que se respete también la dignidad institucional de los mismos y que el juicio no se convierta en un espectáculo".

López negó haber cometido ningún delito y aseguró que en su reunión con Batasuna "cumplimos con nuestra obligación, porque cualquier político tiene la obligación, cuando hay una oportunidad, de intentarlo".

"Por eso estamos también absolutamente convencidos de que este juicio quedará en nada, porque no habrá ningún tribunal que pueda decir que la política no tiene que servir para avanzar en el camino de la paz y para resolver nuestros problemas".

Por su parte, el ex dirigente de Batasuna, Arnaldo Otegi, en su primera comparecencia tras ser excarcelado el pasado agosto, dijo sobre el juicio que es "kafkiano" y "esperpéntico", y quiso destacar que "este va a ser el único caso en Europa en el que los interlocutores de un proceso de negociación van a ser sentados en el banquillo por buscar soluciones y no culpables".