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Condenada por simular su secuestro la "cerebro" de la muerte de Permanyer

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La Audiencia de Barcelona ha condenado a una multa a Carmen Badia, "cerebro" del asesinato de Anna Permanyer, por haber simulado su secuestro en noviembre de 2004, pocos días después de que se hallara el cadáver de la psicóloga, con el fin de despistar a la policía, que ya sospechaba de ella.

En su sentencia, la sección quinta de la Audiencia confirma la condena de 540 euros que el juzgado de lo penal número 14 de Barcelona impuso en febrero del año pasado a Carmen Badia por simulación de delito, y que fue recurrida por la procesada.

Según el fallo, Carmen Badia simuló su falso secuestro el 29 de noviembre de 2004, días después de que se encontrara el cadáver de Anna Permanyer y cuando ya era vigilada por la policía como sospechosa el crimen.

La mujer que se cree planificó el asesinato de Permanyer se desplazó a la carretera de las Aguas de Barcelona y, una vez allí, denunció ante una patrulla de la Policía Nacional que acababa de ser secuestrada por dos desconocidos cuando caminaba cerca del centro comercial L'Illa, en la Diagonal de Barcelona, para encontrarse con Joan Sesplugues, el otro condenado por el crimen de la psicóloga.

Según la versión que dio a los agentes, y que reiteró días después en comisaría, los dos secuestradores la amenazaron, le pegaron en la cara y le colocaron una bolsa en la cabeza, tras lo que fue introducida a la fuerza en un coche, donde se encontraba otro hombre.

Una vez en el interior del vehículo, relató Badia, los secuestradores la golpearon en la espalda y la abandonaron en la carretera de las Aguas, en la montaña de Collserola, sin sustraerle ningún efecto.

Badia tuvo que reiterar su denuncia en el juzgado, donde añadió que los secuestradores le habían exigido la entrega de cinco millones de pesetas, pero el juez resolvió archivar la causa al no considerar debidamente justificada la perpetración del delito.

Cuando denunció su falso secuestro, Carmen Badia ya era sometida a un estricto seguimiento por dos agentes de la policía nacional, que en su declaración en el juicio explicaron que la acusada se desplazó en coche a la carretera de las Aguas donde dijo haber sido abandonada por los secuestradores.