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Confirman que los cadáveres hallados en una cisterna en Italia son los de dos hermanos

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Los dos cadáveres hallados en el fondo de una cisterna en una localidad del sur de Italia son los de dos hermanos desaparecidos en 2006, en un caso que conmovió al país y por el que está detenido el padre, según confirmó hoy el fiscal de Bari, Emilio Marzano.

"Tenemos todos los fundamentos para creer que se trata de los cuerpos de los dos chicos", explicó Marzano, saliendo de la casa abandonada donde está la cisterna

El fiscal Marzano añadió que, según los primeros análisis, "se tiene la sensación de que sufrieron una muerte horrible", mientras otras fuentes de la investigación no descartan que, aunque no se sabe por cuánto tiempo, estuvieron vivos en la cisterna.

Francesco y Salvatore Pappalardi, de 13 y 11 años, desaparecieron en junio de 2006 en Gravina in Puglia (sur de Italia), donde residían con su padre, y durante todo ese tiempo se han barajado numerosas hipótesis, como que cayeron en una red de pederastia o que fueron entregados a una banda de delincuentes.

Mientras, la madre, Rosa Carlucci, y el padre, Filippo Pappalardi, que están divorciados y tienen una mala relación, llegaron incluso a acusarse mutuamente del asesinato de sus hijos.

Los cadáveres estaban, sin embargo, cerca del lugar donde se les vio por última vez, en un local que servía de cisterna para el agua de una casona abandonada, en medio de la pequeña localidad.

El descubrimiento llegó por casualidad, después de que los bomberos rescataron ayer a un niño que había caído en un pozo que se comunica con la sala donde se encontraban los dos cuerpos.

En un primer momento, los investigadores aseguraron que se trataba de los dos menores, pues se identificaron algunas de las prendas con la que se les vio por última vez.

Los cuerpos han sido recuperados y trasladados al Instituto Forense donde mañana la madres realizará el reconocimiento, antes de que se les practique la autopsia.

El caso dio un giro radical el pasado noviembre, cuando se detuvo al padre Filippo Pappalardi, de 41 años, bajo la acusación de haber asesinato a sus hijos.