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El Congreso aprueba una reforma laboral aún más dura que la inicial

La oposición advierte de que el trámite parlamentario ha "empeorado" el contenido de la norma para los intereses de los trabajadores

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La reforma laboral que refuerza el poder de los empresarios y precariza las condiciones laborales de los trabajadores y que provocó la convocatoria de una huelga general que, según CCOO y UGT tuvo un seguimiento del 77%, ya se ha convertido en ley. El Congreso ha incorporado once enmiendas del PP y una del PNV a su paso por el Senado y ha aprobado definitivamente una modificación del mercado de trabajo que generaliza la indemnización por despido en 33 días con un tope de dos anualidades y que facilita que las empresas puedan despedir por causas económicas, y sin tutela judicial, con 20 días y con un máximo de doce mensualidades.

Sin embargo, la oposición denuncia que la reforma laboral que se ha aprobado este jueves tras un trámite parlamentario, que entre su discusión en el Congreso, en la comisión de Empleo y en el Senado ha durado más de dos meses y medio, es 'todavía más dura' que el decreto que está en vigor desde el pasado 12 de febrero y que 'empeora' el contenido de la norma en relación a los derechos de los trabajadores. La mayoría absoluta del PP, que ha contado con el apoyo de CiU en este proceso, permitió tumbar cinco enmiendas de totalidad y 656 al articulado en el Congreso y tres vetos y 574 propuestas de modificación en el Senado. Los conservadores sí utilizaron su rodillo para, tal y como ha denunciado este jueves la izquierda parlamentaria, 'endurecer' un texto ya de por sí poco benevolente con los derechos de los trabajadores y arañar así varios cambios de calado. 

Entre las enmiendas propias que los conservadores introdujeron en el Congreso y que, según la oposición 'profundizan en sus aspectos más negativos', se encuentra la reducción a un año de la prórroga indefinida de los convenios colectivos no renovados que en el texto original era de dos años. Esta modificación hace los trabajadores puedan verse en una delicada situación de desprotección ante el empresario al carecer de un acuerdo que regule sus condiciones laborales. De hecho, la diputada Concha Gutiérrez del Castillo, portavoz del PSOE en la Comisión de Empleo del Congreso aseguró a Público.es que en los cuatro primeros meses de 2012 se ha visto una 'bajada muy espectacular' del ritmo de firma de convenios. Asimismo, explicó que, en la actualidad, hay cuatro millones de trabajadores que todavía no han renovado su convenio. Esta modificación, asegura la parlamentaria socialista, tiene como consecuencia que una de las partes se vea con la posibilidad de 'liberarse de compromisos' y opte por 'retrasar el proceso'.

Otra de las enmiendas del PP introducidas en el Congreso y que vienen a modificar el decreto que está en vigor actualmente tiene que ver con las relaciones individuales en la empresa. Los conservadores han apoyado dar más poder al empresario para cambiar de forma unilateral las condiciones de trabajo al autorizarle a disponer de hasta un 10% de la jornada anual, frente al 5% actual. Esto quiere decir que, 'si en una empresa, la negociación colectiva son 1700 o 1800 horas, el empresario podrá cambiar entre 170 o 180', aseguró Gutiérrez del Castillo. Para el parlamentario de La Izquierda Plural Joan Coscubiela, el aumento de la disponibilidad empresarial de las condiciones de trabajo 'empeora las condiciones de conciliación de vida laboral y personal' y es un 'ataque en toda regla' a los derechos de los trabajadores y, especialmente de las mujeres, pues, aseguró, son las más sometidas a las sometidas a las dobles o triples jornadas.

En el Senado, el PP introdujo el pasado 12 de junio once enmiendas, entre ellas una iniciativa que modifica la ley 27/2007 sobre el acceso a la pensión de jubilación y lo que se conoce como lagunas de cotización. Según esta modificación, a la hora de calcular la base reguladora de las pensiones cuando haya lagunas de cotización, las primeras 48 mensualidades se integrarán con la base mínima de entre todas las existentes en cada momento, y el resto de mensualidades con el 50 % de dicha base mínima. '¿Y a que no adivinan de qué sexo son mayoritariamente las personas afectadas?', ha preguntado desde la tribuna Joan Coscubiela, de ICV. 'Mujeres por supuesto. Lo que les decía. La reforma laboral a cada paso que da se hace más misógina', se ha contestado el parlamentario de La Izquierda Plural. Por su parte, el diputado de CiU Carles Campuzano, cuyo grupo no ha apoyado esta enmienda, ha criticado que los cambios en el cálculo de las lagunas de cotización deberían resolverse en el Pacto de Toledo. Sin embargo, sí ha defendido la reforma al considerar que creará empleo a medio y largo plazo.