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El Congreso de EEUU forzará la devolución de los bonos de AIG

Hay 73 millonarios. El Tesoro del país impone una cláusula para que la empresa devuelva el dinero

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Timothy Geithner, secretario del Tesoro de Estados Unidos, ha advertido que el gobierno obligará a AIG restituir el dinero (165 millones de dólares) destinados a bonificar a sus ejecutivos algunos meses antes que la aseguradora fuera rescatada por el Estado. De hecho, Geithner ha dejado claro que es una condición obligatoria para que la compañía reciba 30.000 millones de dólares más en concepto de ayuda.

'Impondremos a AIG una cláusula contractual para que reconozca al Tesoro el monto que acaba de pagar a los ejecutivos', ha asegurado a los líderes del Congreso . Asimismo, el propio Geithner hará efectivo el pago de la compensación mediante la deducción de los 165 millones de dólares de los fondos adicionales que el Tesoro prevé entregar a AIG.

El secretario también dijo que el Tesoro deduciría los 165 millones de dólares del ya planificado incremento de 30.000 millones de dólares en ayudas para la aseguradora, anunciado el 2 de marzo.

El anuncio del llega en el momento en que el Parlamento estadounidense estudiaba cómo impedir que los ejecutivos conserven estas bonificaciones y perciban otras sumas por el mismo concepto en el futuro. Así, los demócratas del Senado sopesan la posibilidad de imponer impuestos a las bonificaciones por hasta un 91% si AIG no devuelve el dinero de forma voluntaria.

Los principales líderes del Congreso de Estados Unidos barajaban distintas fórmulas para conseguir que los bonos cobrados por los directivos de la aseguradora AIG, que ha recibido cuantiosas ayudas públicas, sean reintegrados. El escándalo se avivó ayer después de que la Fiscalía difundiera algunos de los detalles de los emolumentos percibidos.

Dirigentes del Partido Demócrata propusieron la aprobación de una legislación de emergencia que obligue a los directivos favorecidos a devolver el dinero, por ejemplo mediante la aplicación de un impuesto específico sobre los bonos. Asimismo, los demócratas reclamaron al Gobierno de Obama que ejercite sus plenos derechos de propiedad sobre el grupo asegurador.

Los republicanos aprovecharon ayer para elevar el tono de sus críticas a la Administración Obama por no haber conseguido frenar el reparto de los pagos de AIG. Especialmente duro fue el republicano Chuck Grassley, que aconsejó a los dirigentes de la aseguradora que pidan perdón y después 'hagan una de estas dos cosas: o dimitir o suicidarse'.

El fiscal de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció que la aseguradora American International Group (AIG) pagó bonificaciones de al menos un millón de dólares a 73 empleados, de los que once ya no trabajan en la empresa.

El fiscal envió el lunes requerimientos oficiales a la aseguradora para que le aportase toda la información relativa a las compensaciones abonadas a empleados de su división de Productos Financieros, así como la identidad de quienes las recibieron, dentro de una investigación que realiza a esa empresa.

En una carta enviada hoy al legislador demócrata Barney Frank, que preside el Comité de Servicios Financieros en la Cámara de Representantes de EEUU, Cuomo explica que AIG pagó el viernes más de 160 millones de dólares en primas a empleados de esa filial, cuyos problemas pusieron al borde de la bancarrota a la compañía matriz.

'Mi oficina ha determinado ya que algunas de estas bonificaciones fueron asombrosas por su tamaño', relata Cuomo, que reitera que los contribuyentes merecen saber a dónde va su dinero.

Sin precisar detalles respecto de sus identidades, Cuomo constató que el más agraciado de todos obtuvo más de 6,4 millones de dólares en compensaciones y que los siete más premiados se llevaron más de 4 millones cada uno.

Veintidós directivos recibieron primas de al menos 2 millones de dólares y por un importe combinado de más de 72 millones. Entre los once millonarios que ya no trabajan para la empresa hay uno que recibió 4,6 millones de dólares en bonificaciones, según el fiscal.

Cuomo subraya que esos pagos 'se hicieron a individuos en la filial cuya actuación dio lugar a pérdidas aplastantes y a casi el hundimiento de AIG '. Recuerda al legislador Frank que AIG ha alegado que no tenía más remedio que pagar esas sumas debido a los términos inalterables del plan que establecía las compensaciones.

Cuomo agrega también que, de no haber sido por el aporte de miles de millones de dólares de fondos públicos, AIG probablemente se habría declarado en bancarrota y no se habría efectuado ningún pago.

Resalta también que la empresa ha manifestado que la retención de empleados en Productos Financieros 'era vital' para deshacer sus problemáticos negocios pero, afirma, la empresa no ha identificado por ahora a los receptores de bonificaciones y por tanto es imposible ratificar esa aseveración, incluso cuando algunos de ellos ya no forman parte de la plantilla.