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Los consumidores se quedan sin confianza

El empeoramiento de la percepción de los ciudadanos sobre la situación actual de la economía reduce el indice ICO en 1,5 puntos

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El Indicador de Confianza del Consumidor del Instituto de Crédito Oficial (ICC-ICO) descendió en febrero 1,5 puntos con respecto a enero, hasta situarse en 48,6 puntos.

El ICC bajó principalmente por la caída del indicador parcial de situación actual (-2,8 puntos), mientras que el de expectativas cayó sólo una décima.

La situación actual de la economía familiar es el componente que más retrocede en febrero, al tiempo que también empeora la opinión de los consumidores sobre la evolución reciente del mercado laboral y de la economía del país, que se sitúan en mínimos.

No obstante, el empleo y la economía española son precisamente los dos aspectos del indicador en los que mejoran ligeramente las perspectivas de los encuestados para los próximos seis meses. Con respecto a hace un año, el índice ha disminuido 28,2 puntos, según los resultados presentados por el presidente del ICO, Aurelio Martínez.

Según el instituto, los datos no permiten anticipar una recuperción a corto plazo del gasto de los hogares, y por consiguiente tampoco del crecimiento de la economía en los próximos trimestres.

Los ciudadanos menores de 44 años y quienes viven en ciudades grandes son los que más han reducido en febrero su nivel de confianza en la situación actual de la economía. Se trata de los sectores más afectados por el desempleo (población con contratos temporales o fáciles de rescindir, etcétera).

Según Aurelio Martínez, la tendencia actual se mantendrá, previsblemente, con ligeras variaciones hasta finales de verano, cuando cabe prever una mejora suave del indicador de situación actual.

Los bajos niveles en que se mueve el indicador de confianza dejan un 'margen de bajada mínimo'. Sumado a la probable caída de los tipos de interés (que potenciará o bien el consumo o bien el ahorro), 'se espera una suave mejora' una vez superado 'el peor tramo de la crisis, en el primer semestre' de 2009.

Aunque el empleo seguirá constituyendo un dato negativo, su repercusión será menos inmediata que la de la bajada de los tipos, porque se verá amortiguado por las coberturas por desempleo, en el corto plazo.

Si se cumplen estas previsiones y, efectivamente, hasta agosto o septiembre la confianza no remonta, el indicador habrá pasado 'casi un año en mínimos históricos'.