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Continúa el encierro en la UCM pese a las bajas de matrículas ya cursadas

Medio centenar de estudiantes continúa ocupando el vestíbulo del Rectorado. La universidad comunicó el viernes que "se había procedido a la anulación de la matrícula" de los alumnos que no la hab&iacut

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Medio centenar de estudiantes continúa encerrado en el Rectorado de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) para protestar por la anulación de matrículas de aquellos alumnos que no puedan costear el precio, y cuyo plazo finaliza este domingo. Oficialmente, más de 3.000 alumnos deben la totalidad o una parte de la matrícula, en un campus con 85.000 alumnos.

Según ha informado uno de los encerrados, no se han producido nuevas negociaciones desde el viernes por la tarde, cuando el Rectorado ofreció la posibilidad de ampliar el plazo de pago 'hasta mediados de verano, incluso septiembre'. Sin embargo, los encerrados aseguran que por el momento no ha habido 'un compromiso firme' por parte de la UCM.

La última información desde la Universidad, fue el comunicado que hizo público el viernes, en el que aseguraba que 'se había procedido a la anulación de la matrícula' de los alumnos que aún no habían hecho frente a la totalidad del pago. Sin embargo, desde la UCM no se ha facilitado una cifra de alumnos dados de baja.

Si bien, los alumnos pueden continuar utilizando el campus virtual, la intranet en la que consultan material de estudio, notas, fechas o aulas, después de que la Complutense restableciera este servicio, del que algunos estudiantes había sido excluídos, para'no perjudicar el desarrollo de los estudios'.

Tanto estudiantes como la UCM tienen claro a quién apuntar. 'Todo ello es consecuencia de la desproporcionada subida de los precios públicos de los estudios universitarios efectuada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid y de la disminución del número de becas por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, lo que ha impedido que los alumnos o sus familias puedan afrontar el pago', sostenía la Universidad en su comunicado.

Desde el principio de curso, las tasas de las matrículas universitarias aumentaron un 66% de media, mientras que los requisitos para disfrutar de una beca del Ministerio de Educación se endurecieron, incluso después de que se comenzaran a presentar solicitudes, por lo que el número de becas también se ha reducido.

Así las cosas, los encerrados muestran su voluntad de continuar 'indefinidamente' en la UCM hasta que se solucione la situación de las matrículas y se logre la implantación de un sistema de becas de emergencia para aquellos alumnos que demuestren que no pueden pagar la matrícula durante los próximos 12 meses.

Una medida similar a ésta se estaba barajando en el seno de la Universidad. José Carillo, resctor de la UCM contrajo el compromiso de destinar un millón de euros a un programa propio de becas. Algo que aún se está estudiando y que tiene visos de caer en saco roto, a juzgar por la deuda de la Universidad madrileña, que supera los 140 millones de euros.

Los estudiantes se organizando en turnos para mantener siempre unas decenas de personas en el Rectorado mientras solicitan, a través de las redes sociales, que simpatizantes y alumnos en esta situación se sumen a la protesta.