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Continúa en Múnich el juicio contra el presunto criminal nazi Demjanjuk

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El juicio contra el presunto criminal nazi John Demjanjuk continúa hoy ante la Audiencia Provincial de Múnich, tras quedar suspendido el pasado 2 de diciembre por una gripe del acusado.

La defensa había solicitado suspender esa tercera vista porque Demjanjuk, de 89 años, presentaba síntomas de infección, acompañados de dolores de cabeza y en las articulaciones.

El equipo médico que le atiende determinó que no estaba en condiciones de ser trasladado de la penitenciaría de Stadelheim, junto a Múnich, donde se encuentra en régimen de prisión preventiva, hasta la cámara, en que se le abrió el juicio el pasado 30 de noviembre.

A Demjanjuk se le imputa complicidad en el asesinato de 27.900 judíos en el campo de concentración de Sobibor, en la Polonia ocupada por los nazis, en el periodo de seis meses en que él sirvió ahí como guarda voluntario, entre marzo y octubre de 1943.

Nacido en Ucrania en 1920, Demjanjuk fue capturado por las tropas hitlerianas en 1942 siendo un soldado soviético, y pasó de prisionero de guerra a guarda voluntario de Sobibor y otros campos.

En la década de los años 50 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que ex prisionero, y cambió su nombre de pila, Iván, por el de John.

Se trata de la primera vez que Alemania procesa a un ejecutor extranjero, convertido en partícipe del aparato nazi como "trawniki" -o guarda voluntario-.

El campo de Sobibor estaba dedicado exclusivamente al exterminio de judíos de toda Europa y se estima que ahí fueron asesinadas un cuarto de millón de personas.

Quienes llegaban ahí morían gaseados al cabo de unas pocas horas y se cree que apenas queda un centenar de supervivientes de Sobibor, en su mayoría judíos utilizados entonces como personal de limpieza.

El único de esos supervivientes que asiste al juicio, en calidad de acusación particular, es Thomas Blatt, nacido en Polonia y de 82 años, quien admite que no está en disposición de reconocerlo a estas alturas. Los restantes 22 testigos de la acusación particular son familiares de víctimas, que por tanto tampoco pueden identificarle.

La principal baza de la acusación es el carné de Demjanjuk para las SS, con el número 1393, según el cual éste sirvió en el campo en ese periodo de seis meses.

Los "trawniki" eran más temidos que los SS por su extrema crueldad y, según la fiscalía, Demjanjuk participó conscientemente del exterminio nazi, ya que ese era el único cometido de Sobibor.

La defensa ha denunciado que el juicio en Alemania es un segundo martirio para su cliente, quien en 1988 fue condenado a morir en la horca en Israel como presunto "Iván el Terrible" de Treblinka.

Tras cinco años en el corredor de la muerte se le revocó la condena, al no poder demostrarse siquiera que estuvo en Treblinka e identificarse al tal "Iván el Terrible" como Ivan Marchenko.