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Continúan los preparativos para el debate en Misisipi pese a la incertidumbre sobre McCain

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Los preparativos para el primer debate entre los candidatos a la presidencia de EE.UU., el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, siguen adelante hoy en Misisipi, pese a que McCain no ha confirmado todavía su asistencia.

El senador por Arizona disparó ayer la temperatura de una ya tórrida campaña, al anunciar que cancelaba sus actos electorales a raíz de la crisis financiera y pidiera el aplazamiento del debate presidencial de mañana, a lo que se niega su contrincante político.

Obama y McCain participarán hoy en una reunión bipartidista organizada por el presidente de EE.UU., George W. Bush, a la que también han sido convocados los líderes del Congreso para hablar sobre el paquete de rescate financiero propuesto por el Gobierno.

Hessy Fernández, portavoz de la campaña del candidato republicano, explicó a Efe que la asistencia de McCain al debate dependía de que se alcanzara un acuerdo sobre el plan de rescate de 700.000 millones de dólares.

Los líderes demócratas y republicanos del Congreso anunciaron hoy que se han puesto de acuerdo sobre los principios básicos del plan de rescate que solicita el Gobierno para hacer frente a las crisis, lo que en principio allana el camino para la presencia de McCain en Misisipi, aunque todavía no hay confirmación oficial.

Mientras tanto, gran parte de los 3.000 periodistas que se espera cubran el evento están ya en la zona.

"Esta mañana han llegado muchos equipos de televisión", dijo a Efe Doris Wackins, empleada de una firma de alquiler de automóviles en el aeropuerto de Memphis (Tennessee), el más próximo a la Universidad de Misisipi, en Oxford, que acoge el encuentro.

Ole Misisipi, como se conoce informalmente a la universidad, sigue también adelante con sus planes, indicó a Efe Barbara Lago, portavoz del centro.

"Estamos operando bajo el supuesto de que el debate se realizará", aseguró Lago, quien añadió que actúan en coordinación con la Comisión de Debates Presidenciales, organizadora de los tres "careos" previstos entre Obama y McCain hasta el 15 de octubre.

El acto de mañana es, por lo demás, la comidilla hoy en el campus universitario, que alberga a unos 17.000 estudiantes.

Erin Parsons es una de ellos. La joven de 19 años, que cursa Periodismo en Ole Miss, explicó a Efe que el debate es el tema del que llevan "hablando durante todo un año".

Parsons, que se prepara para acudir hoy a un gran concierto musical en el campus universitario, es de las que cree que el evento de mañana debe de continuar según lo previsto.

"Creo que el debate es muy importante no solo para la gente de aquí, sino para todo el país", explicó.

Las campañas, por su parte, adelantan que la crisis económica en el país salga a relucir en el encuentro entre los "presidenciables", aunque insisten en que los platos fuertes de la velada serán, según lo previsto, la política exterior y la seguridad nacional.

"Oiremos hablar mucho del impacto de esta crisis financiera global en la seguridad nacional de Estados Unidos", declaró a Efe Dennis McDonough, asesor de Obama en temas de política exterior.

"Evidentemente, EE.UU. no puede ser la potencia internacional que ha sido hasta ahora sin tener una economía fuerte", explicó.

El asesor cree que Irak será también otro de los temas que dominará la velada, así como la política exterior de la actual Casa Blanca, que McDonough insistió en comparar con la de McCain.

Dijo que la concentración de esfuerzos en Irak explica el empeoramiento de la situación en Afganistán, las "oportunidades perdidas con vecinos importantes como México" y el vacío dejado en América Latina que, apuntó, han llenado políticos radicales como el líder venezolano Hugo Chávez.

Kori Schake, asesora en política exterior de McCain, dijo confiar en que el debate "subraye las verdaderas diferencias en política exterior" entre los dos candidatos presidenciales.

Según Schake, las tres principales diferencias tienen que ver con Irak, el comercio exterior y la actitud hacia aliados y enemigos.

Para la asesora, las discrepancias en Irak van más allá de que McCain apoyara la guerra y Obama se opusiera a ella.

"Va más allá del propio Irak y tiene que ver con cómo ganar guerras y usar la fuerza militar de forma eficaz", detalló.