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Contradicciones en la Comisión Electoral añaden dudas al resultado de los comicios

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Casi una semana después de las elecciones parlamentarias del pasado domingo, Albania sigue sumada en la incertidumbre sobre el ganador de los comicios, mientras arrecian las acusaciones de fraude y la propia Comisión Electoral Central (CEC) no se pone de acuerdo sobre el resultado.

El portavoz de CEC, Leonard Olli, proclamó anoche que el resultado preliminar da la victoria a la coalición conservadora del primer ministro Sali Berisha con el 46,6 por ciento de los votos, lo que le aseguraría la mayoría absoluta de 71 de los 140 escaños en el Parlamento.

La oposición socialista (PS) obtendría el 45,3 por ciento, o 65 mandatos, y el Movimiento Socialista para la Integración, de centro-izquierda, 4 mandatos.

Este resultado se basa en el recuento de 4.704 urnas de las 4.753 que hay en total.

Las declaraciones de Olli han provocado la reacción de los miembros socialistas de la CEC, que las consideraron "desinformadoras para el público" y con "repercusiones políticas".

"Estamos todavía lejos de la certificación de los mandatos y el proceso de escrutinio aún no ha terminado", declaró la vicepresidenta de la CEC, la socialista Deshira Subashi.

La atención se centra ahora en el recuento de las últimas urnas de la circunscripción de Fier, conocido bastión socialista, donde la oposición necesita conseguir sólo 37 votos para quitarle un escaño al Partido Democrático (PD) de Berisha, lo que empataría el resultado, 70 a 70, entre las fuerzas de derecha e izquierda.

Tres urnas de Fier fueron trasladadas ayer a la CEC, después de que el recuento fuera suspendido por disputas entre los vocales socialistas y demócratas sobre el recuento de votos.

El PD quiere que se consideren no válidas las papeletas de estas urnas, mientras que el PS insiste en su apertura y el recuento hasta el último voto.

El entusiasmo de la jornada electoral, que terminó sin los incidentes violentos de otras elecciones, dio lugar a un caótico escrutinio que está aumentando la tensión, entre las acusaciones de fraude por parte de los socialistas y sus amenazas de convocar movilizaciones para defender sus votos.

Berisha se ha declarado vencedor y ha asegurado que dispone de los votos suficientes para formar el nuevo Gobierno.

La declaración de victoria de Berisha fue considerada por el PS como apresurada y provocadora.

El embajador estadounidense en Tirana, John Withers, apeló a los políticos a terminar cuanto antes el proceso de recuento que, según dijo, debe ser correcto.

Los observadores internacionales afirmaron que esperarán hasta que termine todo el proceso para valorar si las elecciones cumplieron los estándares democráticos, una condición para que el país balcánico avance en su objetivo de entrar en la Unión Europea.