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Corea del Sur gira a la derecha con la toma de posesión de Lee Myung-bak

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El presidente electo de Corea del Sur, Lee Myung-bak, toma mañana las riendas del país con un giro a la derecha basado en promesas económicas y una política de crítica constructiva hacia Corea del Norte, más distante con el país comunista que la de su predecesor Roh Moo-hyun.

Tras haber ganado las elecciones del pasado 19 de diciembre con el apoyo del 47,2 por ciento del electorado y con la promesas de elevar hasta el 7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y hasta los 40.000 dólares anuales la renta per cápita, Lee desea colocar a Corea del Sur entre las siete potencias económicas más importantes del mundo.

Además, el líder del Gran Partido Nacional (GPN) ha anunciado que endurecerá su actitud hacia Corea del Norte, un golpe de timón respecto a las políticas de Roh, que durante su mandato ha tratado de engatusar a Pyongyang por medio de ayudas económicas y una política relativamente distante de un EEUU que colocó al país comunista en el eje del mal.

La única traba que hasta hace poco se interponía en el camino de Lee, que en el pasado fue alcalde de Seúl y consejero delegado de una de las divisiones del conglomerado empresarial Hyundai, era una acusación de corrupción financiera.

Lee estaba acusado de haber manipulado el precio de las acciones de la consultora BBK en 2001.

Sin embargo, tras una investigación de 40 días llevada a cabo por una comisión independiente, Lee fue declarado esta semana inocente y dio así el paso definitivo para tomar posesión de su cargo, momento en que pasará a gozar de inmunidad presidencial.

La ceremonia de investidura, a la que acudirán numerosos jefes de estado y representantes internacionales al más alto nivel, comenzará a las 10:00 de la mañana (1:00 GMT) frente a la Asamblea Nacional en Yeouido, en el centro de Seúl.

Tras escuchar el himno surcoreano y prestar juramento como presidente, está previsto que Lee dirija un discurso en el que expondrá sus planes de futuro para Corea del Sur.

Después del discurso Lee pasará a saludar a los invitados nacionales y extranjeros presentes en la ceremonia y se producirá el relevo entre el presidente electo y su antecesor en el cargo.

Posteriormente, el líder del GDP se trasladará a la oficina presidencial Cheng Wa Dae, donde se reunirá con algunos de los líderes y embajadores internacionales que estarán mañana en Seúl.

Se espera que cerca de 180 mandatarios internacionales atiendan la investidura de Lee, además de los cerca de 45.000 visitantes ordinarios, entre los que se incluyen trabajadores y turistas internacionales.

Entre los representantes gubernamentales de otros países destacará la presencia de la secretaria de estado de EEUU, Condoleezza Rice, y la del primer ministro nipón, Yasuo Fukuda.

Con la victoria de Lee, tanto Japón como EEUU han pasado a convertirse en dos de los principales aliados de una Corea del Sur dispuesta a colaborar activamente con las negociaciones a seis bandas para el fin de la actividad nuclear en Pyongyang, asunto que según dijo al ganar las elecciones, será prioritario para su Gobierno.

Además, también asistirán a la ceremonia el primer ministro ruso, Victor Zubkov, el consejero de estado chino, Tang Jiaxuan, el primer ministro de Camboya Hun Sen, el presidente mongol Nambaryn Enkhbayar y el líder de Uzbekistán, Islam Karimov.

Aunque la toma de posesión oficial se organiza el lunes por la mañana, la constitución surcoreana establece que hoy mismo a medianoche Lee se convierte en presidente investido.