Público
Público

El corresponsal británico Robert Fisk escribirá para 'Público'

Publicará desde mañana un artículo cada sábado en la edición impresa

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

En una de las entrevistas que Osama bin Laden le concedió en los noventa, el líder de Al Qaeda llegó a sorprender y preocupar a Robert Fisk cuando le habló de un sueño que casi convertía al periodista británico en un buen candidato a la conversión al islam. La respuesta de Fisk le define: 'No soy musulmán. Soy periodista y mi trabajo consiste en contar la verdad'.

Durante treinta años, ha sido testigo de guerras, crisis internacionales e injusticias de todo tipo en Oriente Próximo, el Ulster y los Balcanes. Fisk, que es el corresponsal británico más premiado, ha contado lo que ha visto y eso le ha obligado a denunciar que aún estamos pagando el precio del reparto de fronteras y poderes que se hizo tras la Primera Guerra Mundial. Para todos aquellos que piensan que Occidente no tiene ninguna responsabilidad sobre lo que ocurre en el mundo, Fisk es un dolor de cabeza permanente.

Casi no hay país de Oriente Próximo y Asia Central que Fisk, de 63 años, no haya visitado y no hay Gobierno, incluido el británico, que no haya sentido deseos de amordazarle. Es un testigo irritante porque toma partido por las víctimas, pero no hasta el extremo de justificar las atrocidades que se cometen en nombre de esas mismas víctimas.

Fisk no tiene muchos amigos ni en los gobiernos israelíes ni en Hizbolá. Tampoco entre los que creen que los problemas políticos complejos se solucionan con tanques o con bombas. 'La historia nos persigue', ha dicho Fisk. A todos nosotros, y sobre todo a los gobiernos que pretenden que los errores del pasado no han existido.

El corresponsal de The Independent en Beirut sólo absuelve a los que no utilizan la violencia. Por eso, leer a Fisk es conveniente para no olvidar. Las violaciones de los derechos humanos en Oriente Próximo tienen la deprimente costumbre de perseguirnos años después con hechos aún más violentos. Conviene estar avisados.