Publicado: 31.01.2013 16:57 |Actualizado: 31.01.2013 16:57

Cospedal asegura que los dirigentes del PP harán declaraciones juradas de renta para mostrar su inocencia

Cospedal anuncia acciones legales del partido y de cada dirigente señalado por la presunta financiación ilegal del partido. Sugiere un montaje para deslegitimar los 'brotes verdes' del Gobierno. Apela a las declaraciones de la

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"El papel lo aguanta todo". Con esta frase, pronunciada cuando la rueda de prensa llevaba ya varias preguntas, la secretaria general del Partido Popular quiso ilustrar su opinión sobre la publicación de presuntos documentos contables de Luis Bárcenas, que confirmarían tanto pagos sustanciosos a los principales dirigentes conservadores desde 1990, como aportaciones de varias empresas a las arcas del partido.

La intervención inicial de la número dos del PP fue breve y trató, fundamentalmente, de mostrar la "indignación" del partido por unas informaciones carentes de "veracidad" ("Niego la veracidad de esos papeles") y pedir tranquilidad a "españoles, votantes y militantes" del partido. Tales noticias, argumentó Cospedal, sólo "persiguen perjudicar al PP, a sus dirigentes y al presidente del Gobierno" cuando "parece que empezamos a remontar". Asimismo, en esta primera declaración, la presidenta de Castilla-La Mancha anunció que varios dirigentes del PP están procediendo de forma "voluntaria" a hacer una "declaración jurada" sobre sus retribuciones ante la tesorera-gerente de la formación nacional. Entre otros, informó, lo han hecho los tres vicesecretarios generales del partido -presentes en la rueda de prensa-, Carlos Floriano, Javier Arenas y Esteban González-Pons, y ella misma.

Esto, apuntó Cospedal, al margen de la auditoría interna que la interventora del Estado Carmen Navarro -de la máxima confianza de la secretaria general- está realizando por encargo del presidente del Gobierno y del partido, Mariano Rajoy, y como acción previa a otra auditoría externa que está por concretar. De la actuación interna, "que conoceremos en breve", según Cospedal, se dará cuenta, primeramente, al Comité Ejecutivo Nacional del PP. Posteriormente, se hará pública. Paralelamente, la portavoz del partido anunció acciones judiciales del PP "como organización y acciones particulares" de los responsables conservadores señalados por las informaciones de pagos irregulares. En estas acciones a emprender, Cospedal incluyó al presidente del Gobierno, que aún no ha hecho su declaración jurada por "cuestiones de agenda", informó.

La número dos del partido quiso dejar claro desde el principio que la contabilidad del partido es una y "única"; que tanto dirigentes como empleados reciben una sola nómina con sus correspondientes cotización a la Seguridad Social y retención de IRPF, y que el PP nunca ha tenido cuentas fuera de España, en alusión a los depósitos bancarios de Luis Bárcenas en Suiza, que sumaron 22 millones de euros en 2007. Sobre las presuntas donaciones al PP de destacados empresarios -la mayoría de ellos, del sector de la construcción-, que también figuran en la documentación contable publicada hoy, la secretaria general del PP fue más difusa y sólo respondió una vez: "No hay otra contabilidad que la que yo conozco y es única", "todo lo que viene del partido se ha declarado" y "nuestras declaraciones de la Renta están acompasadas" con los ingresos del partido, que, por otro lado, ha insistido Cospedal, están fiscalizados por el Tribunal de Cuentas.

La secretaria general del PP sólo ha hecho referencia a los nombres de sus tres vicesecretarios, allí presentes, y al presidente del Senado, Pío García Escudero, que reconoció haber recibido un adelanto de Bárcenas que ha ido devolviendo en cuotas. Al respecto, Cospedal ha apelado a la "normalidad" de este tipo de comportamientos contables, comunes a "cualquier empresa".

Cospedal no descartó el "chantaje" como detonante de estas publicacionesCon ello, y admitiéndolo directamente más tarde, la número dos del PP ha aceptado que hay datos de los documentos publicados hoy que son reales y otros que son falsos.

No ha querido entrar en concreciones, aseguró, por la ausencia de "veracidad" que le merecen tales papeles, que, además, no son los "papeles contables" usados por el partido, en referencia a la plantilla en sí.

La portavoz del PP, en comparecencia extraordinaria, no descartó el "chantaje" como detonante de estas publicaciones, que, en cualquier caso, está "meridianamente claro" que buscan "perjudicar" al PP.

Con todo, renegó de que tal coacción haya sido asumida por el PP en ningún momento y cargó contra los "infundios y calumnias" que están saliendo a la luz ante los "indignados" -al menos, citó siete veces este término- dirigentes del partido. Asimismo, tachó de "frivolidad" e "irresponsabilidad" la actitud de quienes están difundiendo las informaciones, ante las cuales, el presidente del Gobierno "está muy tranquilo y haciendo lo que tiene que hacer"; en ese momento, presidiendo la Comisión de Asuntos Económicos en La Moncloa.

La rueda de prensa de Cospedal, que fue siendo retrasada paralelamente a la del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se realizó en un ambiente de altísima expectación por parte de la prensa y de varios trabajadores de la calle Génova, que asistieron a la comparecencia de su jefa, además de los tres vicesecretarios citados, sentados muy serios en la primera fila.

Las preguntas, centradas en la información sobre las presuntas anotaciones contables de Bárcenas y su conocimiento por parte de todas las cúpulas del PP desde 1990, pasaron a repreguntas en breves minutos por la falta de concreción de Cospedal y aumentaron la tensión en un escenario que, de habitual, la número dos de Rajoy en el partido controla a la perfección, pero que en esta ocasión, incluyó tensos toques de atención a los periodistas por el número de preguntas (o repreguntas) y que Cospedal prefirió zanjar sin haber dado el turno de pregunta a tres informadores, al menos: un responsable de El País, uno de los dos de la Cadena Ser y el de Público. Los cuatro máximos dirigentes de PP tras Rajoy evitaron hoy la charla informal con la prensa que realizan habitualmente tras las ruedas de prensa semanales en la calle Génova.