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La CPK, un chivato para rotar

Los médicos del fútbol han comenzado a utilizar este método de prevención para avisar a los entrenadores

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Es el gran secreto de los médicos del fútbol. La herramienta que manejan en privado para indicar cuándo un jugador debe descansar porque el riesgo de lesión muscular es alto. La CPK (creatinfosfo-kinasa) es el chivato que avisa del posible daño muscular: cuando sus niveles se disparan en sangre, hay que ponerse alerta y levantar el pie del acelerador.

La CPK es una enzima. Es decir, un vigilante que tiene que estar presente en las reacciones químicas para que se produzca la conversión de creatina (un nutriente muscular), haya consumo de energía y los músculos generen movimiento. Si la tasa de CPK se eleva (se acepta un máximo de 400 como límite de la normalidad) es un signo de agotamiento muscular, de exceso de trabajo y de riesgo de que las fibras musculares se terminen rompiendo. El músculo se niega a trabajar más.

Los clubes de fútbol ya utilizan los niveles de CPK dentro de los protocolos que marcan las rotaciones. Cuando los valores de esta enzima se elevan, los médicos comunican al preparador físico y al entrenador la necesidad de bajar el pistón y de reservar a un jugador. La CPK se va convirtiendo en el interruptor que ponen en marcha las rotaciones.

'Esto es novedoso en el fútbol indica la doctora Ana Isabel de la Fuente, médico del Getafe porque antes se usaba simplemente para valorar si había exceso de entrenamiento, pero ahora se está utilizando como un auténtico marcador para prevenir lesiones. Es sencillo, si la CPK se dispara, el riesgo de rotura muscular es elevado'.

Los traumatólogos también avisan de la importancia de este vigilante de la salud de los músculos. 'La CPK es un marcador de daño muscular, un parámetro muy útil para valorar las sobrecargas', apunta el doctor Ricardo Rodríguez de Oya, jefe de Traumatología de la Clínica Asepeyo.

'Es cierto que utilizamos la CPK. Es un marcador fiable de la fatiga', indica el doctor Óscar Celada, médico de la selección española de fútbol. 'De todos modos, es importante analizar todos los parámetros de un jugador a la hora de indicar la necesidad de una rotación y la evolución en el tiempo de sus valores de CPK, porque he visto jugadores que toleran valores muy altos de esta enzima', señala Celada, quien confiesa haber visto cifras de CPK superiores a mil 'en jugadores de raza negra'.

Coincide en este aspecto el doctor Nicolás Terrados, del Sevilla, quien afirma que los valores más altos los ha visto en 'futbolistas africanos y en los más veloces, los que mayor porcentaje de fibras rápidas tienen'. Según Terrados, uno de los máximos expertos en fisiología deportiva, 'la CPK es muy útil para valorar qué futbolistas están sobrecargados a nivel muscular, pero sólo si estás siguiendo sus valores de forma continuada. No vale decir que este futbolista debe descansar porque ha superado la cifra de 400, lo importante es saber qué valores tenía antes y si se han elevado en los últimos días', concluye el doctor.

El doctor Rodríguez Bastida, médico deportivo, reconoce haber visto valores 'de hasta 1.800. Y en los ciclistas no es raro ver cifras de 600. Es un parámetro muy bueno para controlar e ir ajustando las cargas de entrenamiento. El único problema es que no es muy específico y no siempre sabes con certeza qué músculos son los que están en riesgo de lesión', avisa Bastida.

¿Por qué se elevan los valores de CPK en sangre? 'Cuando hay microrroturas en la fibra muscular y se ha castigado mucho el tejido conectivo, la membrana se lesiona y se produce la salida de la enzima a la sangre', explica el doctor Terrados.

La doctora De la Fuente aclara que la CPK 'se ha convertido en una herramienta muy buena para reservar jugadores sobrecargados, darles recuperación y prevenir lesiones. Ya no es un simple marcador de sobreentrenamiento, ahora nos ayuda como arma preventiva. No nos engañemos: las lesiones aparecen por no descansar', concluye.

A la hora de prevenir lesiones y decidir rotaciones, el doctor Celada recuerda que 'se trata de una valoración global. La CPK es importante, pero también la frecuencia cardiaca o la serie roja [glóbulos rojos]. Y yo doy mucha importancia también a las apreciaciones subjetivas, el futbolista sabe bien su estado muscular y hay que preguntarle'. Celada añade una curiosidad psicomuscular: 'Los futbolistas se recuperan mejor muscularmente cuando han ganado, eso es un hecho. Y, después de un encuentro, a mí me basta con verles la cara para saber si están bien muscularmente. Ahí estamos los médicos nada más acabar los partidos, los recibimos en el vestuario según llegan, ¡a puerta gayola!'.