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Crecen las lesiones cerebrales infantiles en baloncesto en EEUU

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Por Amy Norton

Unos 400.000 niños yadolescentes de Estados Unidos llegan cada año a las salas deemergencias por lesiones causadas por la práctica de baloncestoy las contusiones y otras lesiones cerebrales son las que másaumentaron en los últimos años.

Según datos oficiales de una muestra nacional de hospitalesestadounidenses, el equipo estima que más de 4,1 millones deniños y adolescentes de 5 a 19 años concurrieron a un serviciode emergencias (ER) por una lesión durante la práctica debaloncesto entre 1997 y el 2007.

Las distensiones musculares y las torceduras fueron lacausa del 45 por ciento de las consultas, mientras que lasfracturas y las dislocaciones llegaron al 22 por ciento.

Las lesiones cerebrales traumáticas, incluidas lascontusiones y las fracturas de cráneo, representaron menos del3 por ciento de todas las lesiones (o 109.000 consultar a ERpor año en el país).

Pero la cantidad de estas lesiones aumentó un 70 por cientoen el tiempo (de 7.000 en 1997 a casi 12.000 en el 2007) ytambién creció su proporción entre todas las lesiones (de menosdel 2 por ciento en 1997 a casi el 4 por ciento en el 2007).

El objetivo del estudio publicado en la revista Pediatricsno es impedir que los niños jueguen baloncesto.

"Seguimos alentando que los niños lo practiquen. Laactividad física tiene muchos beneficios", dijo la doctora LaraB. McKenzie, del Centro de Investigación de Lesiones yPolíticas del Hospital Nacional de Niños de Columbus, en Ohio.

McKenzie señaló que la mayoría de las actividades físicas,no sólo la práctica de baloncesto, tiene riesgoscaracterísticos. Opinó que los próximos estudios deberíantratar de identificar las causas de este aumento de laslesiones cerebrales traumáticas.

Un motivo, dijo, podría ser la toma de conciencia. Padres,entrenadores y jugadores podrían reconocer mejor los signos deun traumatismo en la cabeza u otra lesión cerebral (mareos,confusión, desequilibrio y alteración visual), y las consultasa ER son más frecuentes.

Por otro lado, los resultados demostrarían un aumento realde las lesiones. El deporte sería cada vez más "violento" o lacontextura de los jugadores sería mayor que antes, lo que haríaque el juego se vuelva físicamente más riesgoso.

En el baloncesto, las lesiones cerebrales suceden cuandolos jugadores chocan entre sí o cuando un jugador se cae y sucabeza golpea contra el piso. La autora aclaró que los datosutilizados para el estudio no especificaban el motivo de laslesiones.

El equipo utilizó información de unos 100 hospitales deEstados Unidos que reúne la Comisión para la Seguridad de losProductos de Consumo de este país (CPSC, por sus siglas eninglés). Entre 1997 y el 2007, los servicios de ER notificaron118.718 lesiones por práctica de baloncesto en la población deentre 5 y 19 años de edad.

Al extrapolarlo a la población general, el equipo estimaque más de 4,1 millones de niños y adolescentes ingresaron a unservicio de ER por una lesión de ese tipo. Es decir, 375.350consultas por año.

Las distensiones y las torceduras en las piernas (eltobillo fue el sitio más afectado) causaron el 30 por ciento delas lesiones, un patrón que McKenzie esperaría para elbaloncesto.

Los adolescentes de entre 15 y 19 años sufrieron la mayorcantidad de lesiones: 2,1 millones en el país durante elestudio. Los niños de entre 5 y 10 años fueron el grupo quemenos lesiones sufrió (unas 400.000).

El 36 por ciento de las lesiones ocurrieron en lasinstalaciones deportivas, seguidas de las escuelas. Pero elequipo estima que hubo unas 335.000 lesiones en el hogardurante el estudio; los niños más pequeños fueron más propensosque los más grandes a sufrir una lesión en el hogar.

FUENTE: Pediatrics, online 13 de septiembre del 2010